De tarjeta postal

Francisco en Río de Janeiro

El Papa Francisco recibirá las llaves de la ciudad de Río de Janeiro y visitará la favela de Manguinhos una de las zonas más pobres de la ciudad. En la tarde dará su discurso de bienvenida frente a unas dos millones de personas. “Río nos invita a algo muy festivo”, dijo a Montevideo Portal el obispo de Melo, Heriberto Bodeant.

25.07.2013 08:48

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Montevideo Portal | Pablo Méndez
@pablomendezmvd

Este jueves el papa Francisco participará de una misa privada en la Residencia de Sumaré y luego irá al Palacio de gobierno, donde recibirá las llaves de la ciudad de Río de Janeiro y bendecirá las banderas que serán utilizadas en las Olimpiadas de Brasil en 2016.

Al mediodía visitará la comunidad de Varginha, en la favela de Manguinhos, una de las zonas más pobres de la ciudad. Francisco realizará una oración en la parroquia de San Jerônimo de Emiliani y luego conversará con los habitantes de la comunidad e irá hasta una cancha de fútbol del lugar donde dirigirá unas palabras a la comunidad.

A las seis de la tarde, Francisco dará su primer discurso abierto, en el Paseo Marítimo de Copacabana, en lo que será la fiesta de bienvenida de la Jornada Mundial de la Juventud.

El miércoles, durante la visita al Hospital San Francisco de Asis-donde se tratan adictos a diferentes drogas- el papa se expresó en contra de la legalización de la comercialización de drogas que está analizando el continente, dada la violencia generada en torno al narcotráfico: “no es la liberalización del consumo de drogas, como se está discutiendo en varias partes de América Latina, lo que podrá reducir la propagación y la influencia de la dependencia química".

"Es necesario enfrentar los problemas que están en la raíz del uso de las drogas, promoviendo mayor justicia, educando a los jóvenes en los valores que construyen la vida común, acompañando a quien está en dificultades y dando esperanza para el futuro", agregó, calificando a los narcotraficantes como "mercaderes de la muerte".

En conversación con Montevideo Portal, el obispo de Melo Heriberto Bodeant, señaló que esta es la cuarta jornada de la juventud que vive, destacando que la alegría de la ciudad de Río invita a “algo festivo”.

“Siempre me ha impresionado mucho lo que sienten los jóvenes. Para un joven católico es como descubrir la catolicidad de la Iglesia. Católicos quiere decir universal, eso es algo que muchas veces no tenemos presente, entonces es un encuentro con otros jóvenes que comparten la misma fe y que vienen de todas lenguas, razas y culturas”, agregó.

“El ver al Papa es algo muy significativo para los gurises, a veces los desborda porque la figura del santo padre concentra para los católicos aquel que es como el eje de eso que nos une, que nos confirma en la fe. Es un encuentro de mucha comunión, todos con un espíritu muy abierto de compartir y siempre está ese intercambio con las otras delegaciones. Sentir ese gusto de encontrarse e intercambiar”, agregó.

Bodeant planteó que el papa Francisco tiene muy buena sintonía con los jóvenes y recordó que esta visita, que fue organizada durante el papado de Benedicto XVI, fue modificada en su itinerario por Francisco: “El programa que había armado Benedicto era un programa adecuado a las condiciones de Benedicto, era un programa bastante tranquilo, en cambio Francisco lo reformuló y planteó momentos de encuentro con los obispos”.

“Juan Pablo II tenía un carisma y una comunicación muy fuerte con los jóvenes, Francisco en otro estilo también. En Sidney –la anterior jornada- en un momento en la homilía los jóvenes aplauden a Benedicto y él levanta la mirada sonríe y cuando terminan los aplausos sigue leyendo. Juan Pablo con ese aplauso hubiera levantado los brazos, hubiera dicho el Papa los quiere. Juan Pablo los movía a los jóvenes, dialogaba con la masa, Benedicto llevaba una profundidad, un silencio. A mí me impresionó mucho en Sidney el silencio de 500 mil jóvenes, fue un silencio impresionante. Esto es otra cosa, Río nos invita a algo muy festivo”, agregó.

Jóvenes uruguayos en Río

Unos 1.200 jóvenes uruguayos llegaron a Río para participar de esta Jornada de la Juventud Río 2013. Entre banderas uruguayas, símbolos y cantos religiosos y sobres de dormir, los uruguayos se repartieron en las diferentes parroquias de la ciudad para seguir de cerca los movimientos del papa Francisco, además de compartir la experiencia con las delegaciones de los 169 países restantes que participan de esta celebración.

“Es alucinante, una cantidad de jóvenes sintiendo lo mismo, estando ahí por la misma razón, que es por Dios, es algo que te cambia la vida”, expresó Macarena, de 24 años, perteneciente a la Parroquia de San José de La Montaña.

“Espero volver con la fuerza para transmitirle a todos los que se quedaron allá en mi comunidad y a mis amigas, esa alegría que yo sentí y también lo que dice el lema de la parroquia, ir y hacer discípulos a todas las naciones, ir y misionar a los que aún no lo conocen a él”, agregó.

Macarena opinó que Francisco es un papa “superrevolucionario” y “humilde” que al ser latinoamericano “podría influir bastante”. “Él nos entiende, los jóvenes lo vemos como una persona que sabe lo que sentimos y que sea de acá le da una cercanía que con los otros papas no teníamos. Es uno más de nosotros”.

Montevideo Portal | Pablo Méndez
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