El público que asistía el sábado a la arena madrileña en el marco de la Feria de San Isidro, contuvo el aliento cuando el diestro Leal fue embestido por la retaguardia por el toro que lidiaba.
Pese a lo espectacular de la cogida, el torero no sufrió lesiones de gravedad, y tras ser asistido dentro del recinto continuó toreando y mató al animal.
Culminada la faena, Leal volvió a ser evaluado por médicos y se le recomendó permanecer internado en observación hasta el miércoles, como forma de previsión de posibles infecciones.
Expertos en tauromaquia consideraron que el torero corrió con suerte, ya que la herida bien podría haber sido mortal.