El primer tren con carga de celulosa desde la segunda planta de UPM en Pueblo Centenario (Durazno) llegó al puerto de Montevideo este martes. Este hecho resultó “muy satisfactorio” para el gobierno, ya que “era muy importante poder llegar a esa formación de 13 vagones y entrar al puerto de Montevideo”, indicó el miembro del consejo de dirección del Ferrocarril Central Luis Ceiter, entrevistado en Otra mañana (Radio Oriental).

“Salió todo bien, estaba todo muy lindo y se pudo ver el ingreso de esa formación al puerto, por lo cual fue una satisfacción muy grande para todos los funcionarios del gobierno que participan en esto, como para las empresas constructoras y el operador ferroviario y la propia empresa UPM”, manifestó el asesor del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP).

De todas formas, Ceiter ratificó que lo que se hizo el martes no fue la inauguración oficial, sino que eso se dará el próximo martes 16 de abril.

Asimismo, consultado respecto a cómo fue la llegada del Ferrocarril Central al área metropolitana, debido a que en algunos puntos se debe cortar el tráfico para que pase el tren, el ingeniero indicó que “el pasaje por los centros poblados es muy complejo”. A entender de Ceiter, “le provoca un montón de incomodidades a la gente” y “las dificultades son grandes, más cuando a la ciudad le cuesta el cambio conceptual de sentir que ahora tiene un ferrocarril en serio circulando por dentro”.

“Es muy difícil pretender seguir funcionando todo como funcionaba antes”, insistió, y añadió que se necesitará de “un proceso de acostumbramiento” que “va a llevar su trabajo”.

El asesor de la cartera señaló, pues, que se están llevando a cabo “programas de sensibilización social para que todos los vecinos entiendan que hay que convivir con este nuevo fenómeno que es un ferrocarril moderno”.

De todas formas, hay “cantidad de localidades” —incluida el área metropolitana— en las que “va a haber un acostumbramiento por la presencia” de este nuevo tren.

Al respecto, Ceiter sostuvo que esta misma situación se puede esperar en el puerto capitalino, ya que ahora hay medio kilómetro de ingreso ferroviario dentro de la terminal portuaria. “En el puerto circulan camiones por todos lados de una forma medio caótica, pero ese caos no se puede sostener con la presencia de un ferrocarril. Entonces, lleva un acostumbramiento bastante dificultoso, y es parte de ese proceso en el cual estamos”, esgrimió.

Inconvenientes

En cuanto a este acostumbramiento, el ingeniero se refirió a cómo fue el trayecto que el tren realizó el martes.

Si bien Ceitre se mostró satisfecho con el rendimiento, mencionó algunas situaciones observadas en las que se va a tener que profundizar: “Atropelló dos ovejas”, le pusieron “piedras arriba del nivel” y robaron cables, listó. Además, “una persona, en un paso a nivel en el medio del campo, pasó en forma insegura en un auto antes de que pasara la formación ferroviaria”, relató.

“Es esa costumbre uruguaya de largarse igual en el paso a nivel jugando un poco con la vida”, reflexionó, y agregó: “Son situaciones que se van a ir salvando con el acostumbramiento paulatino que vaya teniendo la sociedad a la presencia del tren”.

Cuestión de dinero

Finalmente, Ceitre fue consultado respecto al costo final del proyecto, que se realizó bajo el régimen de participación público-privada (PPP).

“En su origen, costaba unos US$ 900 millones”, comentó el ingeniero. Esto, “traducido a lo largo del período del contrato al costo final del contrato PPP esos se transformaban en US$ 2.400 millones”, indicó.

Sin embargo, “hubo que ir haciendo modificaciones técnicas” a lo largo de la realización del proyecto, lo que incrementó el costo final.

“El costo del proyecto hoy lo tenemos estimado en unos US$ 1.250 millones, que traducidos a término PPP se nos va a ir a un orden de los US$ 2.900 millones al final de todo el período de contrato”, concluyó.