La hija de Silvia Moreira, Soledad, de 18 años, se refirió al femicidio de su madre, quien fue asesinada por su padre en Artigas. La pareja ya se había separado, y el imputado ingresó a la fuerza a la casa, cuando la víctima estaba a punto de dormir, para matarla.
Soledad se hizo cargo de los dos menores, de siete y 11 años, quienes presenciaron la muerte de su madre, ya que la víctima comenzó a gritar y los niños vieron la secuencia.
En diálogo con Artigas Noticias, Soledad comentó que sus padres solían discutir y que su padre agredía a Moreira. “Lo máximo que pude fue defenderla. Ya hacía un año y medio que yo no estaba en la casa”, añadió.
“Ahora, además de hermana, soy madre. Pienso darles el apoyo y todo el cariño que necesitan”, sostuvo la joven. Soledad comentó que buscó rápidamente sacar a los dos menores de una dependencia del INAU, porque entiende que es un ambiente muy hostil.
La niña de 11 años fue quien vio toda la secuencia y, cada vez que la cuenta, “empieza a llorar”, relató Soledad. “Del susto, ni siquiera escuchó el ruido de los tiros. Vio todo, pero no escuchaba”, agregó.
Soledad sostuvo que el femicida le apuntó a su propia hija, quien había ingresado al cuarto de su madre para defenderla antes de que la asesinara. “Él adoraba a Romina e hizo todo frente a ella”, comentó.
Por otro lado, Soledad contó que, mientras velaban a su madre, delincuentes ingresaron a la casa y robaron varios elementos valuados en $ 200.000. Entre lo hurtado había recados, cuchillos de plata y oro, televisión, parlantes, una tablet y hasta ropa de la fallecida.
“Ya habían dejado unas cosas cargadas en un auto que estaba con llave”, indicó Soledad, y agregó que también hurtaron más objetos del dormitorio de su madre, aunque no tiene detalles porque no se animó a entrar.
Pidió colaboración para recuperar los elementos robados, ya que muchos de ellos tienen valor sentimental para los menores.
Soledad comentó que su madre “nunca paró” de trabajar para que a los dos menores no les faltara nada. “Estábamos distanciadas porque él armó peleas, nos alejó un montón. Me enteré de que ella estaba preguntando por mí y eso es lo que me queda: no haber conseguido su perdón”, sostuvo.
Además, contó que perdió contacto con sus hermanos y su madre a causa del femicida.