Contenido creado por Patricia Sabelin
Locales

Lindo haberlo vivido...

Familiares y amigos recuerdan a José Carbajal

Anécdotas de todo tipo rondan en las calles de Juan Lacaze cuando se habla de José Carbajal. La imagen de un hombre sencillo, bohemio, y con un don especial, es la que predomina entre aquellos que supieron compartir buena parte de sus vidas con “El Sabalero”. Montevideo Portal conversó con su familia y sus amigos, tras el homenaje que le realizó su pueblo natal.

01.11.2010 01:42

Lectura: 5'

2010-11-01T01:42:00-03:00
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Cuando pregunta por El Sabalero entre las personas que componen su círculo más íntimo, aparecen recuerdos de todo tipo y color. Travesuras de la infancia, desafíos de la juventud y enseñanzas de la vida, son algunas de las anécdotas que recogió Montevideo Portal en Juan Lacaze.

Walter Aranda, amigo de Carbajal, fue uno de los primeros en escuchar la canción Chiquillada y su opinión fue clave para que El Sabalero tomara la decisión de incluir este tema en su primer LP. "Apenas la empecé a escuchar me transportó a la niñez. Yo veía lo que cantaba", recordó.

Si bien esta canción no era muy compatible con las otras que integraban el disco, Aranda le respondió: "Tenés que incluirla. Yo escucho esto y empiezo a vivir de vuelta, y el que no lo vivió, el que nació en otra cuna, lo va a sentir igual".

El viejo amigo de El Sabalero recordó los inicios del músico y relató lo difícil que fue para él renunciar al trabajo en la fábrica y elegir un camino diferente. "Prácticamente el 99% de la población de Juan Lacaze nacía y crecía con un destino preestablecido que era la fábrica textil. El que completaba algún pasaje por el liceo podía aspirar a ser administrativo, y el que sólo tenía Primaria, trabajaba como tejedor".

"Cuando cumplíamos 14 años nos regalaban el formulario para presentar en la fábrica, y entrar era una fiesta", comentó. Pero Carbajal optó "por no ser uno más de la colmena" y le hizo caso a ese "empuje que tienen los que están predestinados a ser creadores".

"Esos años fueron duros para él porque tuvo que soportar todo el peso de la sociedad que le tiraba todas las pálidas posibles: decían que no quería trabajar, que era un vago, que no era una honra para sus padres, y prácticamente no tenía cabida en este pueblo".

Pero después de superar esos avatares optó por hacer su camino, y junto a su guitarra "iba aprendiendo de los veteranos" y "mamando toda la parte popular". Desde su casa ubicada en el centro "no podía conocer cómo se vivía en los hogares más humildes", por eso "tuvo que recorrer los ranchos y convivir con esas cosas para transmitirlas con la exactitud con que las cantó".

Bolsita de recuerdos

Montevideo Portal también conversó con parte de la familia de El Sabalero como su hermana Teresa y su hijo Alejandro.

María Teresa Carbajal, la única hermana que permanece con vida, contó que le hizo "tantas cartas en la mente" que no sabe con cual quedarse, en referencia a los recuerdos que tiene. En tiempos de la infancia "preparábamos las sillitas en el comedor de la casa, como si fuera un teatro, y el único espectador era el perro, porque todos queríamos ser actores", señaló entre risas.

"En casa siempre había una guitarra" y quizás por eso "todos mis hermanos cantaron". De José recuerda que "era muy sincero y humilde, como un muchacho de pueblo, que nunca trató de ser alguien especial y sin embargo lo fue".

Por su parte, Alejandro Carbajal, el hijo mayor de El Sabalero, aseguró que "lo mejor" que le dejó su padre fue "el talento para agarrar una guitarra, poder hacer música, cantar, y ser libre por medio de eso".

La muerte de El Sabalero "tocó muy hondo" tanto en él como en sus tres hermanos. "Ellos son más chicos y a veces el no tener tanta experiencia de vida te puede quebrar un poco más", señaló y recordó que tuvo otro dolor tan fuerte como este cuando falleció una de sus hermanas, tres años atrás.

Claro que este hecho sorprendió a toda la familia porque en este último tiempo "mi padre estaba bien" y "tenía un montón de proyectos". Estaba "con los pies en los pedales" y así murió, "espontáneamente, del mismo modo en que vivió".

Hora de rendir tributo

Otros allegados a Carbajal, como David Mackiewicz, recuerdan a El Sabalero como "aquel luchador, peleador, discutidor, terco, cariñoso y abrazador de sus amigos".
Pero también están aquellos como Walter Silva que aseguran que "el legado que dejó es lo más significativo" y por eso entienden que es hora de que "el pueblo le rinda tributo a uno de sus hijos pródigos".

Silva comentó que El Sabalero "se consideraba como un hombre que en la vida lo había conseguido todo", y opinó que "difícilmente pueda surgir otro José Carbajal de tierras lacacinas".

Montevideo Portal / Patricia Sabelín (enviada)