Hace 79 años, Lilly Cassirer entregó a los nazis una valiosa pintura firmada por Camille Pissarro, a cambio de una salida segura de Alemania para ella, su marido y su nieto. De no haberlo hecho, muy probablemente todos hubieran terminado en un campo de concentración.

El próximo viernes, un bisnieto de Lilly se presentará en la sala de audiencias de un tribunal en EEU ara intentar recuperar la pintura, en la erecta final de una batalla legal que se ha extendido por más de dos décadas.

Los descendientes de Lilly Cassirer y el museo español Thyssen-Bornemisza, en Madrid, donde el cuadro está expuesto hace 25 años, se disputan en juicio la propiedad de la pintura ante el juez estadounidense John F. Walter.

El museo alega que Cassirer perdió los derechos de propiedad en 1958, cuando aceptó 13.000 dólares ofrecidos por el estado alemán a modo de compensación, antes de que el gobierno de ese país concluyera que la pintura se había perdido. El Thyssen-Bornemisza adquirió después la obra de buena fe y dice que nunca intentó esconderla.

Durante décadas, la obra fue dada como perdida por la familia, pero en realidad fue vendida por los nazis a un comprador anónimo. Según los registros, el barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza compró la pintura en 1976 al coleccionista norteamericano Sydney Schoenberg, a través de la galería neoyorquina Stephen Hahn. Más tarde, el estado español compró la colección de arte de la familia Thyssen-Bornemisza, que hoy es exhibida en el museo estatal que lleva su nombre.

"No hay disputa sobre la línea de tiempo seguida por la pintura, el tribunal examinó todas las pruebas y determinó que el museo es el legítimo propietario", dijo en 2016 el abogado del museo, Thaddeus J. Stauber, entrevistado por la agencia noticiosa AFP. En aquel entonces, el juez John F. Walter había rechazado el caso, al que luego dio lugar. El abogado de la familia Cassirer, David Boies, dice que todo se limita "a que España haga lo que está bien y entregue la pieza".

La pintura, ‘Rue St.-Honore, Apres-Midi, Effet de Pluie', fue tasada en más de 30 millones de dólares. Pintada en 1897, la obra retrata una escena de una calle lluviosa de París desde la ventana de una habitación de hotel y fue comprada directamente al marchante de arte de Pissarro por el suegro de Lilly Cassirer, siendo posteriormente heredada por el hijo, marido de Cassirer.

En 1999, un amigo del nieto de Cassirer vio la pintura en un catálogo.

Desde entonces, Claude Cassirer (ya fallecido) y luego su hijo David Cassirer lucharon para recuperar la obra.