El exjefe de espionaje argentino Antonio "Jaime" Stiuso plantó hoy al Gobierno y no se presentó ante la Secretaría de Inteligencia (SI) para explicar supuestas irregularidades en la investigación del atentado contra la mutua judía AMIA, encabezada por el fallecido fiscal Alberto Nisman.
"Se encuentra en el exterior", indicó a los medios el abogado de Stiuso, Santiago Blanco Bermúdez, al abandonar la sede de la SI.
Blanco Bermúdez argumentó que su cliente "no fue notificado" de la citación realizada por el secretario de Inteligencia, Óscar Parrilli, para aclarar "conductas dilatorias, irregulares" detectadas en la investigación del ataque terrorista que desarrollaba Nisman.
"No tengo contacto permanente con Stiuso para hacerle saber esta citación", reiteró tras detallar que la fue enviada a su despacho de abogado y él no tiene forma de localizarlo.
Parrilli, uno de los hombres más próximos a la presidenta argentina, Cristina Fernández, citó a Stiuso para dar explicaciones sobre su proceder acerca del análisis de llamadas telefónicas internacionales supuestamente llevado a cabo por el área de Inteligencia a su cargo.
Según el funcionario, de las comunicaciones entre Stiuso y Nisman se desprende que la Fiscalía había remitido a Inteligencia entre 24 y 30 cd con archivos facilitados por las compañías telefónicas relativos al periodo 1991-1996 para realizar entrecruzamientos y avanzar en la investigación del atentado que causó 85 muertos.
La SI indagó acerca de esta supuesta línea de investigación pero no encontró registros de los procedimientos ni los archivos originales de las llamadas telefónicas.
El Gobierno argentino acusa a Stiuso, quien fue cesado de su cargo el pasado diciembre, de ser parte de una operación de desestabilización alrededor de la muerte de Nisman.
Además, el exagente ha sido denunciado por el Ejecutivo por un presunto delito de contrabando.
EFE