Alencar, de 79 años y que luchaba contra un cáncer en el área abdominal desde 1997, había sido internado el lunes en estado crítico. Alencar pasó por unas 17 operaciones para combatir tumores en un riñón, el estómago y la próstata, a lo largo de su larga convalescencia de años en la que no obstante se mantuvo al frente de la vicepresidencia de Brasil.

Debido a sus problemas de salud, el veterano político no asistió a la ceremonia de investidura de la presidenta Dilma Rousseff y no pudo entregar su cargo al nuevo vicepresidente Michel Temer en Brasilia el 1 de enero. Tanto Rousseff como Lula lo visitaron recientemente en el hospital de Sao Paulo.