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A su juicio

Expo Prado 2026: por qué será edición “récord” y la genética como “estrella” del evento

Rodrigo Granja habló sobre las cifras de la exposición y el “buen momento” que atraviesa la ganadería.

06.09.2026 10:00

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Por Felipe Capó
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En el comienzo de la Expo Prado 2026, el director de Exposiciones de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Rodrigo Granja, destacó el crecimiento que tendrá la muestra este año y puso el foco en uno de los desafíos que, a su entender, tiene el sector: acercar a más jóvenes al agro.

“Yo creo que a Uruguay le haría mucho bien tener muchos más ingenieros agrónomos y muchos más veterinarios, quizá, que abogados o escribanos”, afirmó en entrevista con Montevideo Portal.

Granja aclaró que no tiene “nada en contra” de esas profesiones, sino que basó su juicio en relación al peso que tiene el sector agropecuario dentro de la economía uruguaya.

“A un país donde el principal negocio es el rubro agropecuario, especialmente los rubros de exportación y todo eso, le haría mucho bien tener más gente vinculada al sector desde lo laboral”, sostuvo.

El planteo surgió al hablar de Agro para Jóvenes, una actividad de la Expo Prado dirigida a estudiantes desde cuarto año de educación secundaria y que busca mostrar las distintas posibilidades de formación y trabajo vinculadas al sector.

“Si nosotros no convencemos a los jóvenes, si no les mostramos, si no tratamos de que se interioricen en lo que se hace en el día a día”, será difícil generar ese acercamiento, afirmó el director.

Según Granja, todavía existe una visión del trabajo rural demasiado asociada a las tareas tradicionales, cuando actualmente buena parte de la actividad requiere conocimientos técnicos, tecnología y gestión empresarial.

“El productor rural es un empresario, muchas veces un empresario de punta, que aplica tecnología, que tiene el sistema muy ajustado”, señaló.

También remarcó que trabajar en el sector “no es levantarse de mañana, ensillar y salir”, sino que implica “toma de decisiones, inversiones y análisis financieros”.

En ese sentido, puso como ejemplo a los contadores, una profesión que no suele asociarse de manera inmediata con la actividad rural, pero que aseguró que es necesaria en prácticamente cualquier establecimiento, al punto de que “hoy no hay establecimiento que no tenga un contador”, dijo.

La necesidad de acercar el sector a quienes no tienen contacto cotidiano con él forma parte, además, de uno de los objetivos históricos de la Expo Prado: generar un vínculo entre el campo y la ciudad.

Granja señaló que, por las propias características de Montevideo, existe una parte importante de la población que desconoce cómo funciona actualmente la producción agropecuaria.

“Mucha gente no tiene la más pálida idea de lo que se hace en el campo, del trabajo del campo”, expresó.

A diferencia de otras exposiciones realizadas en departamentos del interior, donde existe un vínculo más cercano con la actividad rural, el Prado permite trasladar parte de esa realidad al centro de la capital.

Por eso, sostuvo que la ARU apuesta a recibir escuelas, liceos y visitas guiadas durante la exposición.

“Para nosotros es muy importante que eso no quede en un eslogan”, afirmó sobre la idea de acercar el campo a la ciudad.

Incluso contó que durante la muestra puede ocurrir que un visitante pregunte qué es determinada maquinaria y descubra, por ejemplo, que se trata de un tractor.

“Para nosotros eso está buenísimo. Es excelente que eso pase, que se interioricen”, señaló.

El PRADO En números

La edición de este año llegará, además, con una participación de animales superior a la de 2025.

Según Granja, habrá casi 200 ejemplares más que el año pasado, en una exposición que definió como “récord” desde el punto de vista pecuario.

El dirigente atribuyó ese crecimiento tanto a la estabilidad que tiene la Expo Prado dentro del calendario de los cabañeros como al “buen momento” que atraviesa la ganadería.

“Tenemos muy buenos precios, mucha estabilidad y, sobre todo, muy buenas perspectivas”, afirmó.

A su entender, las proyecciones internacionales a corto y mediano plazo también contribuyen a elevar el ánimo de los productores.

Ese crecimiento, sin embargo, empieza a encontrarse con una limitación física.

El predio de la Rural del Prado tiene unas siete hectáreas y, actualmente, según Granja, está utilizado al máximo. “Hoy no hay espacio libre en el Prado”, aseguró.

La reciente recuperación de los pabellones históricos permitió ampliar su capacidad. Antes de las obras, algunos de los galpones debían contar con estructuras interiores de andamios debido al riesgo de derrumbe de los techos.

Al retirar esas estructuras, explicó Granja, cada uno logró ganar lugar para unos 40 o 50 animales adicionales.

Pese a eso, reconoció que existe un límite natural para seguir ampliando la exposición dentro del mismo predio y que “el espacio es finito”.

La situación también se refleja en la muestra comercial. Incluso en los días previos a la apertura, la organización continúa recibiendo consultas de empresas interesadas en participar.

El principal problema aparece con los expositores que necesitan grandes superficies, especialmente aquellos vinculados a la maquinaria agrícola.

“Exponer cosechadoras, tractores, ese tipo de cosas lleva mucho lugar”, explicó.

el campo y la tecnología

Granja destacó además que la transformación de la Expo en los últimos años también puede verse en la incorporación de nuevas tecnologías.

Hace poco más de una década, recordó, elementos como drones o alambrados virtuales eran prácticamente inexistentes dentro de la muestra.

Sin embargo, rechazó que esa mayor presencia tecnológica pueda quitar protagonismo a la ganadería.

“La estrella del Prado es la muestra genética”, subrayó.

Para el director de Exposiciones, ambas dimensiones están cada vez más relacionadas, en vez de opuestas. De acuerdo con esto, mencionó las evaluaciones genéticas, los análisis de comportamiento de los animales e incluso los estudios sobre emisiones de metano, como ejemplos de tecnología aplicada directamente a la producción.

“Un animal más eficiente es un animal más económicamente rentable”, señaló.

La dimensión política

La Rural también volverá a funcionar durante esos diez días como punto de encuentro entre productores, empresarios, dirigentes políticos y autoridades del gobierno.

Como se acostumbra todos los años, por la exposición pasan ministros, representantes de distintos partidos y autoridades del Poder Ejecutivo, y Granja valoró que buena parte de esos intercambios se produzcan en un ambiente menos formal.

“Es encuentro, es diálogo, es coincidencia en algunas cosas y en otras no”, expresó.

Además, aseguró que la ARU mantiene “el mejor de los diálogos” con el actual gobierno y destacó también el vínculo con la Intendencia de Montevideo.

Entre los asuntos que espera que tengan protagonismo durante la Expo mencionó, desde el punto de vista técnico, “la situación de la garrapata”, mientras que en el plano económico y político anticipó discusiones sobre regulación, competitividad y perspectivas de futuro.

La Expo Prado comenzará el próximo viernes 11 de setiembre y se extenderá hasta el domingo 20.

Para Granja, sin embargo, el cierre de una edición marca inmediatamente el comienzo de la siguiente. “Nosotros desarmamos la Rural el día 21 y el día 22 empezamos a trabajar en la Rural 2027”, porque “el Prado es un trabajo de todo el año”, concluyó.

Por Felipe Capó
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