Las recientes medidas económicas impulsadas por Cuba no lograrán revertir la profunda crisis que atraviesa la isla, según coinciden varios economistas consultados, que consideran las propuestas insuficientes frente a un deterioro estructural.

Las iniciativas —que incluyen mayor apertura a la inversión de cubanos en el exterior, nuevas empresas mixtas y flexibilización en la importación de combustible— buscan, en parte, enviar señales en el marco del diálogo con Estados Unidos.

Reformas “parciales” y sin impacto estructural

El economista Ricardo Torres sostuvo que las medidas pueden tener valor político, pero desde el punto de vista técnico son “parciales” e “insuficientes”.

“Ninguna de esas medidas va a cambiar el estado de las cosas”, afirmó, al tiempo que subrayó la necesidad de un cambio más profundo en el modelo económico y en la credibilidad institucional.

Necesidad de un programa integral

En la misma línea, el académico Pavel Vidal advirtió que el país requiere un programa amplio de estabilización y liberalización, que incluya:

No obstante, remarcó que cualquier estrategia tendrá alcance limitado sin una reducción de sanciones externas.

“Parches” frente a una crisis sistémica

Otros especialistas, como Miguel Alejandro Hayes, consideran que las reformas responden más a una adaptación táctica que a una transformación estructural.

A su juicio, el modelo actual muestra dificultades para generar los recursos necesarios para sostener el crecimiento.

Por su parte, la académica Tamarys Bahamonde planteó que la isla necesita cambios profundos que trasciendan lo económico e incluyan dimensiones sociales y políticas.

El factor externo

Los expertos coinciden en que el escenario está condicionado por la relación con Estados Unidos, en particular por las sanciones económicas y las restricciones energéticas.

Este contexto limita el margen de maniobra de cualquier reforma interna y condiciona la llegada de inversiones.

Con información de EFE