En medio de la conmoción que sacude a España tras el trágico choque entre dos trenes en las afueras de Adamuz, en la provincia de Córdoba, una historia de esperanza y alivio se abrió paso entre las cifras de víctimas y heridos: el emotivo reencuentro entre una sobreviviente y su perro, quien había desaparecido tras la colisión y fue encontrado con vida después de varios días de intensa búsqueda.

Ana García, una joven de 26 años que viajaba junto a su hermana —quien continúa hospitalizada en estado grave— y su mascota Boro rumbo a Madrid cuando ocurrió el accidente y perdió de vista al animal en medio del caos que siguió al impacto.

El perro corrió asustado hacia el campo tras el choque, perdiendo incluso su collar identificador en la confusión.

La angustia de Ana se transformó rápidamente en una solicitud pública de auxilio que recorrió redes sociales y medios de comunicación: su llamado a encontrar a Boro movilizó a decenas de voluntarios, grupos de protección animal, fuerzas de seguridad y equipos de emergencia que se sumaron a la búsqueda en la zona boscosa alrededor del lugar del siniestro.

Tras días sin noticias claras sobre el paradero del perro, los esfuerzos combinados rindieron sus frutos: una patrulla de bomberos forestales del Servicio de Extinción de Incendios Forestales de Andalucía avistó a Boro cerca del área del accidente, y finalmente el animal fue rescatado y devuelto a su dueña en un momento cargado de emoción para quienes siguieron su historia.

Las imágenes del reencuentro, con Ana visiblemente emocionada tras varios días de incertidumbre, dieron un respiro en medio de la tragedia que ha dejado más de 40 fallecidos y numerosos heridos en uno de los siniestros ferroviarios más graves ocurridos recientemente en España.

Con información de EFE