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Macabro

España: detienen a dos mujeres que vivieron durante años con el cadáver de un hombre

Eran esposa e hija del fallecido. Vecinos dijeron que la gente de la casa no salía “desde la pandemia”.

25.09.2026 09:41

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Una mujer de 59 años y su hija, de 22, convivieron durante al menos dos años con el cadáver de un familiar en una vivienda de Cabrera d’Anoia, en la provincia de Barcelona, España. Los restos óseos del hombre, un médico de 77 años, fueron encontrados el miércoles por los Mossos d'Esquadra (la Policía autonómica de Cataluña) luego de que vecinos alertaran sobre la situación de la familia.

Según informaron fuentes de la policía catalana a la agencia EFE, los residentes de la urbanización Can Formiga habían advertido que hacía años que no veían a las personas que vivían en la casa y que alrededor de la propiedad se había acumulado una importante cantidad de suciedad.

El fallecido fue identificado como Alberto S., un médico que se licenció en Medicina y Cirugía por la Universidad de Barcelona en 1979. Según el relato de sus familiares, su esposa contó a los Mossos que el hombre murió en 2024, cuando se encontraba en un sofá de la vivienda. La mujer no precisó la causa de la muerte y dijo que, después de su fallecimiento, ella y su hija se limitaron a cubrirlo con una manta y trasladarlo a una habitación.

La familia llevaba nueve años viviendo en la casa, ubicada en una zona de viviendas unifamiliares. Una vecina, Manolita García, relató que en varias ocasiones había reclamado a la mujer por la acumulación de basura en los alrededores de la propiedad. La última de esas ocasiones habría sido unas dos semanas antes del hallazgo.

Según explicaron las mujeres a los Mossos, no salían de la vivienda desde la pandemia, salvo para recoger los pedidos que realizaban por internet. Los repartidores dejaban las compras en la puerta y ellas las recogían durante la noche.

Ante la falta de cambios y la aparición de malos olores, los vecinos comunicaron la situación al Ayuntamiento de Cabrera d’Anoia. Los servicios sociales intentaron ponerse en contacto con la familia, pero no lo consiguieron. También comprobaron que Alberto S. llevaba tiempo sin concurrir a sus citas médicas.

Finalmente, el miércoles, alrededor de las 17.00, los Mossos acudieron a la vivienda y llamaron a la puerta. La mujer les permitió ingresar y los agentes encontraron una casa repleta de cajas y con graves problemas de salubridad. En una de las habitaciones localizaron los restos óseos del hombre.

De acuerdo con información publicada por El País, en el vecindario era conocido que Alberto S. había ejercido como médico y tenía una consulta privada en Barcelona. Según su currículum público, se especializó en homeopatía y presidió la Academia Médico Homeopática de Barcelona entre 1987 y 1988. También fue secretario de la Sección de Homeopatía del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona entre 1995 y 1996.

Además, tuvo participación en la Liga Homeopática Internacional, organización de la que fue secretario general entre 1988 y 1994 y con la que participó en la organización de reuniones internacionales en Barcelona, Colonia y Viena.

Otro de los elementos que llamó la atención de los vecinos fue un automóvil de segunda mano adquirido por la familia. Según fuentes policiales, llevaba aproximadamente dos años estacionado frente a la vivienda sin ser utilizado, un período que coincide con la fecha de muerte indicada por la mujer.

La casa permanecía habitualmente cerrada y algunos vecinos aseguraron que nunca veían a sus ocupantes, aunque ocasionalmente escuchaban ruidos procedentes del interior.

Los Mossos d'Esquadra trabajan actualmente con la hipótesis de que el hombre murió por causas naturales. Durante la inspección del domicilio, en la que también intervino la Policía Científica, no encontraron indicios que apunten a una muerte criminal. De todos modos, la autopsia será necesaria para determinar las circunstancias del fallecimiento y descartar otras hipótesis.

La madre y la hija fueron trasladadas el miércoles a un hospital, donde fueron sometidas a controles médicos y recibieron atención psicológica. Posteriormente regresaron a la vivienda, pero este jueves volvieron a salir del domicilio y fueron trasladadas en una ambulancia a un centro sanitario.