El sur de Brasil y el noreste argentino experimentarán lluvias intensas y superiores a la media durante la primavera, principalmente en octubre, debido a la fuerte influencia del fenómeno de El Niño. Así lo anunció el meteorólogo brasileño Flávio Varone, coordinador del Sistema de Monitoreo y Alerta Agroclimática (Simagro), organismo vinculado a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Producción Sostenible y Riego (Seapi) del país norteño.

Varone afirma que se prevé que los meses de septiembre y octubre registren volúmenes de lluvia significativamente superiores a la media, pudiendo llegar a duplicar la cantidad esperada en algunas regiones del estado de Río Grande del Sur, limítrofe con Uruguay.

En declaraciones recogidas por el periódico Jornal do Comercio, el experto advierte sobre los riesgos de desastres naturales, como inundaciones y deslizamientos de tierra, además de los graves daños a la agricultura, que afectan tanto a los cultivos de invierno como a la siembra de verano. Según el meteorólogo, el pronóstico apunta a una inestabilidad muy superior a la media, con acumulaciones que podrían duplicar los niveles históricos en octubre.

“Se estiman 150 mm de lluvia. Existe la posibilidad de que se duplique esa cantidad, llegando a unos 300 mm y 400 mm en ciertas regiones del estado”, comenta.

Este incremento en las precipitaciones está directamente relacionado con el fenómeno de El Niño, tal como lo establece un estudio publicado el año pasado en la revista científica Communications Earth & Environment. La investigación analizó 45 años de datos de caudal de ríos de 788 estaciones de monitoreo en Sudamérica y concluyó que El Niño aumenta la probabilidad de inundaciones en la Cuenca del Plata.

El investigador Rodrigo Paiva, del Instituto de Investigación Hidráulica (IPH) de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), señala que es difícil decir si habrá inundaciones catastróficas como las de 2024, pero recuerda que El Niño exige la aceleración de las medidas preventivas.

Lluvia de primavera

En las últimas horas, la cuenta de X Tempo Oeste, que hace un seguimiento climático de varias zonas de Brasil, publicó el resultado de una serie de proyecciones llevadas a cabo con el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF).

Tras realizar más de 50 simulaciones acerca del clima en la primavera, obtuvieron un resultado preocupante. “Es impresionante lo que el modelo más preciso del mundo está trayendo: acumulaciones de más de 900 mm en 45 días”, escribieron.

Bom dia! E bom feriado!

Bom vamos lá, temos uma projeção do modelo Europeu ECMWF/ENS, neste ensaio, foram produzidas +50 simulações, até chegarem nesta média.

É impressionante o que o modelo mais preciso do mundo vem trazendo, acumulados de mais de 900mm em 45 dias.… pic.twitter.com/pV3mObzGJ9

— TEMPO OESTE (@TempoOeste) September 7, 2026

Estas acumulaciones se producían durante setiembre y hasta la primera quincena de octubre en una zona que incluiría el Alto Uruguay, lo que implicaría que buena parte de esa agua correría curso abajo hacia nuestro país.

El riesgo de que el caudal del río Uruguay alcance niveles peligrosos ya está bajo vigilancia de los expertos en toda la región. De hecho, municipios de la provincia argentina de Misiones y localidades del sur de Brasil acordaron intercambiar datos hidrológicos en tiempo real y trabajar de forma conjunta con las autoridades de la represa Foz do Chapecó para gestionar la regulación de los embalses.

Esa represa, situada 800 kilómetros al norte de Artigas, ya abrió en julio pasado sus compuertas para liberar un volumen de agua que no podía contener.

En caso de que en las próximas semanas se produzcan copiosas lluvias en el Alto Uruguay, la ajustada gestión de Foz de Chapecó y Salto Grande será vital para controlar el nivel del curso.

Lo veníamos diciendo

En mayo pasado, el meteorólogo Guillermo Ramis hizo una proyección para el segundo semestre del año, y advirtió que julio, agosto y setiembre se caracterizarían por depresiones importantes con vientos destructivos.

Asimismo, se producirían “frecuentes temporales intensos” y, en agosto, llegarían “lluvias excesivas que pueden triplicar y hasta quintuplicar en todo el país el volumen mensual”.

Esto se traduciría en inundaciones que, a su vez, se agravarían “por el agua que llegará desde Brasil por el río Uruguay”. Llegado ese momento, será crucial la labor de la represa de Salto Grande, que debería priorizar “regular sobre producir”, advirtió.

También consideró que diciembre sería un mes caracterizado por crecidas. “Las cosechas van a flotar”, graficó.

De momento no hay previsiones sobre inundaciones inminentes, pero meteorólogos y autoridades de Brasil, Uruguay y Argentina siguen de cerca la evolución del fenómeno de El Niño.