Eduardo Casais Berruti, de 35 años y poseedor de once antecedentes penales, ingresó el domingo a la hora de la oración a la iglesia de San José de Cupertino, ubicada en Canelones y Zelmar Michelini, en pleno centro de Montevideo.

Una vez en la iglesia, intentó hacerse de las ofrendas en dinero contante y sonante que los fieles depositan al santo, patrono de los estudiantes. Sin embargo, quienes asistían al servicio religioso notaron las aviesas intenciones del irredento asaltante, e intentaron evitar el atraco. Casais emprendió la fuga, pero fue perseguido, alcanzado y reducido por un grupo de feligreses.

Detenido por personal de la Seccional 2ª, fue puesto a disposición de la Justicia, que este lunes lo procesó por un delito de hurto en grado de tentativa.