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Ser, luego enseñar

Eneagrama y educación: “Nunca dejamos de ser quienes somos cuando entramos al aula”

La autora Cecilia Von Sanden profundiza sobre sus dos libros que tratan la “importancia de conocerse para ejercer mejor la labor educativa”.

16.08.2026 08:00

Lectura: 5'

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La escritora y psicoterapeuta Cecilia Von Sanden escribió, junto a Marcelo Sarasola, dos libros para acompañar a los docentes y líderes educativos en la “importancia de conocerse para ejercer mejor la labor educativa”: Eneagrama y educación: 9 formas de enseñar y aprender para la realización del ser, y Eneagrama para el liderazgo pedagógico (consciente), de la editorial Santillana.

El eje de ambos libros es el eneagrama, un modelo que describe nueve formas o patrones de personalidad, llamados eneatipos, que permiten identificar distintas maneras de pensar, sentir y actuar. A partir de esta herramienta, los autores buscan que docentes y líderes educativos reconozcan sus propias características y comprendan cómo estas influyen en la forma en que desempeñan su tarea.

Montevideo Portal

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Entre palabras y representaciones gráficas, los autores plantean que muchas veces se habla de cambiar la educación, mejorar las metodologías, incorporar tecnología o transformar los programas, pero se deja en segundo plano a la persona que enseña.

Por esto, Von Sanden y Sarasola parten de una idea central: cada docente tiene una determinada manera de pensar, sentir y actuar, y eso influye en cómo enseña, cómo se relaciona con sus alumnos, cómo enfrenta los conflictos y cómo desempeña su rol.

Según explicó Von Sanden a Montevideo Portal, el libro Eneagrama y educación está “orientado al docente como individuo”, para que pueda reconocerse en las descripciones de los distintos eneatipos y comprender cómo cada uno ejerce su rol al planificar, evaluar y coordinar.

Por otro lado, en el libro Eneagrama para el liderazgo pedagógico (consciente), Von Sanden dijo que aplicó el conocimiento del eneagrama a la “personalidad de las organizaciones, los equipos”; es decir, a “cómo cada eneatipo se involucra y se desempeña en equipo, qué le resulta más fácil o difícil y cómo puede mejorar”.

¿De qué trata el concepto eneagrama y cómo se vincula con la educación?

Von Sanden lo define como una “sabiduría antigua” que es “el estudio más completo en psicología de la personalidad”.

“En este caso para los libros lo tomamos como la importancia de conocernos para ejercer mejor la labor educativa. (...) Para enseñar, aprender, relacionarnos y entendernos mejor, y desarrollar todo el potencial”, afirmó la autora.

Además, explicó: “Cuando el eneagrama es visto de afuera se interpreta como una etiqueta o una receta”; es cierto que “una parte es identificar mi estilo predominante pero el eneagrama es evolutivo. Entonces es un camino para lograr la mejor expresión de nuestro ser, como educadoras es fundamental porque es lo que queremos en nuestros alumnos, que desarrollen su máximo potencial; entonces primero debemos empezar por nosotros”.

¿Por qué es importante que un docente identifique qué eneatipo es?

Por otro lado, la autora habló de por qué es importante identificar qué eneatipo es y dijo: “Porque nunca dejamos de ser quienes somos cuando entramos al aula. Muchos aspectos de nuestra personalidad, biografía e historia están incidiendo”.

“Si eso se hace de manera inconsciente, muchas veces tenemos resultados que no son los deseados; o hay obstáculos o desentendimientos que no podemos explicar por lo didáctico, ni por lo metodológico, ni por el contexto sino que tienen explicación en la personalidad. Entonces, cuanto más comprendamos nuestra personalidad y cómo se manifiesta en el entorno educativo y en la relación pedagógica, podemos comprender mejor al otro con el que estamos interactuando y obtener mejores resultados. La personalidad atraviesa el rol”, añadió Von Sanden.

Sobre las “9 formas de enseñar y aprender para la realización del ser”, que aparecen mencionadas en el libro “Eneagrama y educación”, Von Sanden menciona que esa cantidad se ve ligada a los nueve eneatipos. 

Representan “nueve formas de personalidad” que “cada uno tiene su manera de aprender”, dijo, y agregó: “Una manera de ver el mundo y cómo se enfrentan a los contenidos, al aprendizaje, a la socialización; tener eso en cuenta potencia los procesos, acompañamos mejor a los estudiantes”.

“Liderazgo pedagógico (consciente)”

La autora indicó que aparece la pregunta “¿cómo soy como líder?” porque al hablar de liderazgo según eneagrama se profundiza sobre qué implica ser líder y cómo cada persona según su genotipo —es decir, su personalidad— puede ejercer el liderazgo.

“Hay líderes que, según su personalidad, son más idóneos para determinado tipo de liderazgo, como más intelectual, emocional, de la acción, de tomar iniciativa, de sostener un proyecto; esto tiene que ver con el eneatipo, es decir, con la personalidad”, explicó Von Sanden.

Con respecto a la palabra “consciencia”, la autora profundiza en que “ser un líder consciente pasa por el autoconocimiento”.

“Si me observo, si hago introspección, si analizo mi práctica, mi forma de comunicarme, mi forma de pensar, de sentir, de hacer; voy tomando conciencia de cómo esos aspectos van imprimiendo un estilo en la práctica y en mi forma de liderar”, añadió.

Con respecto a la forma de leerlo, la palabra que se le viene a la cabeza a Von Sanden es “apertura”, y explicó: “No son libros clásicos, los docentes estamos acostumbrados a leer didáctica de la matemática o de la lectoescritura, metodología, técnicas; herramientas para la práctica en lo inmediato”.

“Pero estos libros requieren un proceso interno porque están hablando de uno mismo; entonces, la apertura es a encontrarse con su yo docente, o con su yo gestor o gestora”, detalló la autora, y agregó: “apertura a mirarse de otra manera, no para el corto plazo, sino más para la esencia o el propósito de ser docente o de dedicarse a la educación”, dijo.