Un agricultor del noreste de Brasil que perforó el suelo de su campo para construir un pozo artesanal de agua encontró, en cambio, petróleo crudo a unos 40 metros de profundidad. El hallazgo ocurrió en noviembre de 2024 en la propiedad de Sidônio Moreira, en el municipio de Tabuleiro do Norte, estado de Ceará, según informó la agencia ANSA.

Moreira, residente de una zona sin suministro regular de agua, describió que, a esa profundidad, emergió una sustancia oscura y espesa con un fuerte olor a combustible. El caso se difundió en medios brasileños y, en marzo de 2026, técnicos de la Agencia Nacional de Petróleo (ANP) de Brasil visitaron el lugar y realizaron análisis físico-químicos del material. La conclusión fue oficial: se trata de petróleo crudo. Según las fuentes citadas, el hallazgo sorprendió a los expertos porque es poco común que el petróleo aflore a tan poca profundidad.

Tras la confirmación, la ANP ordenó el sellado de la zona y dispuso evitar el contacto con el material a la espera de evaluaciones ambientales y geológicas adicionales.

De acuerdo con lo publicado por ANSA, la confirmación del hallazgo no implica que el yacimiento vaya a ser explotado comercialmente. Serán necesarios años de estudios técnicos, evaluaciones económicas y posibles subastas públicas antes de que pueda iniciarse cualquier extracción industrial. Conforme a la legislación brasileña, los recursos del subsuelo pertenecen al Estado federal. Sin embargo, Moreira podría recibir una compensación económica futura si se concede la explotación minera en la zona.