La aparición en público del presidente argentino, el liberal Javier Milei, era uno de los puntos más esperados de la agenda del Foro de Davos, hasta el punto de haber recibido 60 peticiones de reuniones bilaterales para las pocas horas que iba a permanecer en Suiza.

Y no defraudó a nadie: el Milei más auténtico fue el que se exhibió ante el gran auditorio.

Como si de una cátedra de la Escuela Austríaca de Economía se tratase, el mandatario argentino desgranó las bondades del capitalismo a ultranza e, incluso, denominó “héroes” y “benefactores sociales” a los empresarios que escuchaban su intervención, además de afirmar que el “Estado no es la solución”, sino “el problema mismo”.

Milei abrió su discurso con la amenazante frase “Occidente está en peligro”, para inmediatamente advertir de las graves políticas del “socialismo empobrecedor”, que apuestan por las “experiencias colectivistas” y avanzan sobre el “capitalismo de libre empresa”.

“Los colectivistas no proponen libertad, sino más regulación”, afirmó, al tiempo que consideró variantes colectivistas a los comunistas, fascistas, nazis, socialistas, socialdemócratas, demócratas cristianos y globalistas, entre otros.

Como se había filtrado en Argentina, Milei no fue a Davos a hablar de su país, de su política que busca desregularizar la economía y desmontar el Estado, o de la crítica situación de su economía —con la peor inflación de la región y una de las peores del mundo (211,4%) y más de un 40% de pobreza—, sino a hacer proselitismo de su ultraliberalismo libertario.

Milei dijo que el capitalismo de libre empresa es “la única herramienta para terminar con el hambre” frente a los que “demonizan” a un sistema que ha sacado de la pobreza al 90% de la población mundial y “rápido”.

Y rechazó que pueda haber “fallos del mercado", ya que, en su opinión, solo pueden existir si el Estado interviene.

En su duro discurso, Milei atacó las agendas del feminismo y del medioambiente, que, según dijo, el socialismo ha conseguido colar en los organismos internacionales.

“La primera de estas nuevas batallas fue la pelea ridícula y antinatural entre el hombre y la mujer. El libertarismo ya establece la igualdad entre los sexos”, indicó el economista, quien concluyó que “en lo único que devino esta agenda del feminismo radical es en mayor intervención del Estado para entorpecer el proceso económico”.

Asimismo, puso en duda las “ideas nocivas” de quienes “sostienen que los seres humanos dañamos el planeta y que debe ser protegido a toda costa, incluso llegando a abogar por el control poblacional o en la agenda sangrienta del aborto”.

El viaje de Milei para participar en el Foro de Davos ha sido el primero internacional desde que asumió la Presidencia argentina, el pasado 10 de diciembre.

Como ejemplo de la austeridad que propugna, él y su comitiva —integrada por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; los ministros de Relaciones Exteriores y Economía, Diana Mondino y Luis Caputo, respectivamente; y el jefe de Gabinete, Nicolás Posse—, viajaron en vuelo comercial vía Frankfurt y Zúrich y mañana emprenderán el mismo camino de regreso a Buenos Aires.

En estas frenéticas horas, el mandatario tuvo encuentros con el ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, David Cameron, con quien no habló de la denominada “cuestión Malvinas”, pero sí acordaron que integre la agenda bilateral de los próximos tiempos “a nivel diplomático”; y con la reina Máxima de Países Bajos.

Sin duda, la reunión más deseada por Milei era la que mantuvo con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, quien días antes había alabado sus políticas de ajuste para frenar la crisis económica que vive Argentina.

No trascendieron detalles de la cita, en la que también participaron la número 2 del organismo multilateral, Gita Gopinath, y los integrantes del Ejecutivo que acompañan a Milei, pero es importante que este tuviera lugar apenas días después del acuerdo alcanzado en Buenos Aires.

Argentina llegó hace una semana a un acuerdo, que aún debe ser ratificado por el Directorio Ejecutivo del FMI y que, tras las nuevas metas que el organismo enviará a fines de enero, permitirá que se desembolsen casi 4.700 millones de dólares para que el país afronte sus próximos vencimientos de deuda.

Ese acuerdo supone la séptima revisión del programa de facilidades extendidas firmado con la entidad en 2022 para refinanciar la deuda contraída en 2018 durante el gobierno del presidente argentino Mauricio Macri (2015-2019) por unos 45.000 millones de dólares.

EFE