Emiratos Árabes Unidos denunció que Irán lanzó dos drones contra un petrolero de su compañía nacional ADNOC en el estrecho de Ormuz, en un nuevo episodio que agrava la crisis en esta zona clave para el suministro energético mundial.
Según las autoridades emiratíes, el ataque no dejó heridos, pero fue calificado como un acto de “piratería” y de coerción económica.
Un punto crítico del comercio mundial
El estrecho de Ormuz es uno de los pasos marítimos más sensibles del planeta:
Canaliza cerca de una quinta parte del petróleo global.
Conecta el Golfo Pérsico con mercados internacionales.
Es vital para economías de Asia, Europa y América.
Cualquier alteración en su seguridad impacta de inmediato en los mercados energéticos.
Acusaciones directas
El Ministerio de Relaciones Exteriores emiratí responsabilizó al:
Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica
Afirmó además que el uso del estrecho como herramienta de presión constituye una forma de “chantaje económico”.
Irán no había respondido de inmediato a estas acusaciones.
Un contexto de creciente tensión
El incidente se suma a una escalada más amplia en la región:
Amenazas sobre la navegación comercial.
Presencia militar reforzada de potencias extranjeras.
Riesgo de enfrentamientos indirectos o “híbridos”.
El uso de drones refleja una evolución en las tácticas de confrontación.
Con información de Agencias