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Las vaquitas no saben de crisis

Invertir en ganado se ha convertido en opción para muchos

Varias organizaciones ofrecen invertir en ganado con niveles de rentabilidad anual de por lo menos 6% y hasta 20% en dólares Fucrea está elaborando un plan para captar recursos de inversores privados y superar la restricción crediticia La firma Conexión Ganadera ofrece dos opciones de inversión relativas a la ganadería: engorde de ganado y pool de cría

24.09.2002 00:00

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La incertidumbre financiera que reina en Uruguay está llevando a muchos inversores a buscar otras alternativas a la hora de decidir dónde colocar sus ahorros. En este contexto, está ganando adeptos la opción de invertir en ganado, ya que este activo ofrece las ventajas de ser un bien tangible, que no corre riesgo de ser confiscado y que, además, cuenta con un mercado en el que puede ser comercializado en cualquier momento.

Ya hay varias organizaciones que están ofreciendo esta alternativa de inversión al público. Una de ellas es la Federación Uruguaya de Grupos Crea (Fucrea), que está elaborando un plan estructurado de inversiones en el sector agropecuario a fin de captar recursos de inversores privados y superar la restricción crediticia que los ha golpeado en los últimos meses.

Bernardo Andreagnette, coordinador técnico de Fucrea una organización que nuclea a más de 400 productores agropecuarios de todo el país afirmó que estamos en condiciones de asegurar un mínimo de rentabilidad del orden de 6% anual en dólares a los inversores en ganado.

Por otra parte, la empresa Conexión Ganadera ofrece dos opciones de inversión relativas a la ganadería: engorde de ganado y pool de cría.

El engorde de ganado consiste en la compra y posterior engorde de los animales en un establecimiento a cargo de la empresa. Cuando los animales llegan al objetivo de peso en un lapso aproximado de 18 meses son vendidos, y el inversor cobra el valor de los kilos que colocó más cinco kilos por cada mes que el animal haya estado en el engorde.

El monto mínimo que se puede invertir viene dado por la cantidad de animales que se traslada en un camión, y ronda los US$ 8.000. El inversor deberá pagar por el animal comprado, más los costos de traslado a destino y la tarifa de la empresa, que asciende a US$ 7 más IVA por animal.

Si por alguna razón el inversor decide salir anticipadamente del negocio, cuenta con un mercado secundario para vender los animales en el proceso de engorde.

La rentabilidad del negocio se ubica entre 10% y un 20% anual en dólares, aunque existen opciones de renta fija a menores niveles.

En tanto, el pool de cría funciona como un fondo de inversión cerrado con pago de intereses anuales y liquidación a los cuatro años mediante la venta de vacas y terneros. El proyecto requiere un lapso de cuatro años de maduración, durante el cual las vacas que integran la inversión sustancial desarrollan su vida reproductiva generando entre tres y cuatro terneros en promedio cada una. Una parte de estos terneros se vende con el objetivo de cubrir los costos operativos y financiar el proyecto, mientras que el resto se acumula y así permite, por ejemplo, duplicar la cantidad de cabezas de ganado al cabo de los cuatro años y así ofrecer una rentabilidad de entre 10% y 20% anual en dólares.

Pablo Carrasco, directivo de Conexión Ganadera, dijo que este negocio tiene algunas limitantes; la más importante es la falta de campos . Además, hay prejuicios culturales ante este tipo de inversiones, derivados de la creencia de que el campo no constituye una opción rentable, y temores respecto de la seguridad jurídica de la inversión: los inversores aún representan la elite menos temerosa , puntualizó Carrasco.

Según el empresario, el perfil de los inversores es variado, abarcando desde profesionales con escaso contacto con el mundo agropecuario hasta personas que incursionan en este tipo de actividad para percibir una suma de dinero como forma de jubilación. Los inversores buscan preferentemente negocios a corto plazo, que permitan un rápido reintegro de la inversión , concluyó Carrasco.