.
¿Debe permitirse el uso de Pokémon Go en algunos espacios públicos, como los museos? Mientras el Museo Blanes prohíbe su uso, con polémica incluida, desde el MNAV aseguran que tuvo un efecto positivo en las visitas al lugar.
Pokémon Go, el videojuego para móviles más popular del momento, llegó a Uruguay hace poco y los efectos fueron inmediatos: se pueden ver jugadores por cualquier lugar, sobre todo en plazas, parques y arriba de los ómnibus.
En casi todos los países a los que arribó, Pokémon Go ha generado controversia, no sólo por los riesgos a los que se exponen los jugadores si no prestan atención a su entorno, sino también por los lugares en los que salen a "cazar" Pokemones. Algunos espacios públicos y privados prohíben la utilización del juego al entender que afecta el normal desarrollo de las instituciones. En otros países sucedió en bancos, edificios ministeriales o museos.
En Uruguay, por ejemplo, el Museo Blanes prohibió el uso de la aplicación dentro del lugar, a fin de no perturbar el normal desarrollo de las visitas en el lugar. En respuesta a la decisión, el artista Juan Uría organizó a través de las redes sociales una cacería de Pokemones en el museo para el domingo 21, de 14 a 17 horas. "Veinte veces patético es poco. Yo no entro a un museo que no te deja cazar pokemones pero sí permite charlas por teléfono, sacar fotos y demás", comentó Uría en Facebook. El artista y fotógrafo Mauricio Pizard, que fue quien sacó y publicó la foto original del cartel, comentó en Facebook: "Siguen alejando a las familias del arte". Poco después la dirección del Museo reaccionó ante algunas de las críticas y agregó un segundo cartel más relajado, que dice: "Figari necesita calma para llegar al nivel 40".
Facundo Rodríguez, integrante de la página Pokémon Go Uruguay, recordó a Montevideo Portal que Niantic (empresa desarrolladora del juego) no discrimina lugar o zona para colocar los Pokemones, aunque sí coloca los más importantes o más queridos por la gente en lugares con mucha actividad de usuarios. Eso hace que puedan aparecer en lugares como los museos, por ser zonas de interés o con bastante asistencia de gente.
En medio del debate general sobre Pokémon Go y sus efectos tanto sobre quienes lo juegan como sobre su entorno, no todos los museos reaccionaron de igual forma a la aplicación.
Un caso muy distinto es el del Museo Nacional de Artes Visuales (MNAV), que no sólo permite su uso sino que lo fomenta.
"Para nosotros es positivo, no tiene nada de negativo", dijo a Montevideo Portal Enrique Aguerre, director del MNAV. "Tenemos un jardín muy grande en pleno Parque Rodó y realmente veo que van más chicos y no tan chicos que disfrutan del lugar sin problemas", contó.
Aguerre explicó que bajó la aplicación para probarla (recordó que proviene de la "cultura digital"), que también comprobó cómo usa el juego su hija y no ve "el menor riesgo de nada, todo lo contrario".
"No sólo se reúnen en el jardín sino que cuando entran al museo no ha pasado nada, mantienen el mismo respeto y consideración de todos los visitantes. Dejamos abierta la posibilidad de que cada uno disfrute el museo como lo entienda, respetando a los demás, y hasta ahora ha sido así", reflexionó.
El director del MNAV recordó que el museo "no es sólo la colección de cuadros, es una esfera pública", y señaló que la aplicación ayuda a que "se acerque al museo gente que quizá no lo conocería de otra forma".
Con respecto a la decisión del Museo Blanes, explicó que depende de los criterios y experiencias de cada lugar, aunque prefirió no opinar sobre la decisión de sus colegas. "Por parte del museo siempre hay una mediación con el público, como sucede cuando no se permite entrar con perros o comida. Al cumplir la doble función de difusión y cuidar el patrimonio hay que evaluar la responsabilidad, pero yo considero que hay que estar abiertos a todas las aplicaciones porque cada vez van a ser más. Si no afectan, no hay ningún motivo para prohibirlas", dijo.
Puso el ejemplo de la prohibición de sacar fotos. "Salvo en alguna pintura y con algunos flashes, eso cambió. Nosotros estimulamos eso, no lo prohibimos, llamamos a que los chicos que vienen con sus Ceibalitas y sacan fotos se apropien a su manera de Blanes y Figari, siempre manteniendo el respeto de los espacios públicos", dijo.
El MNAV recibe 4.000 niños al año y desarrolló su propia aplicación, que permite disfrutar las obras del museo a personas de baja visión.


%%NNotComUsrRegNick%%
%%NNotComFechaHora%%
%%NNotComTexto%%