La vicepresidenta Beatriz Argimón y la senadora del Frente Amplio (FA) Liliam Kechichian han intentado en los últimos meses “bajar la pelota” dentro de sus respectivas bancadas para tratar “de no colaborar con la grieta”, según dijo la frenteamplista a Montevideo Portal.
De igual forma, fue enfática en que “el problema lo tiene la bancada oficialista”. En ese sentido, para Kechichian la figura de su par nacionalista Graciela Bianchi genera “grandes rispideces en todo el sistema político”.
“No puede ser que señale a presidentes de otros países y que pase como si nada. Creo que el Partido Nacional debería tomar cartas en el asunto”, consideró. Para evitar este tipo de conductas, la senadora busca charlar acerca del debate político en instancias informales dentro de su partido.
“No es una propuesta formal, es algo implícito que nos ayuda a todos”, agregó.
Para Kechichian, un “plus” que tienen muchos legisladores opositores es que “ya fueron gobierno”, por lo que comprenden que a veces “el pegar por pegar no sirve para nada”.
Argimón, por su parte, apuntó a que estas conductas fuera de línea provienen de aquellos que pertenecen a generaciones más jóvenes.
En diálogo con Montevideo Portal, no señaló ningún nombre específico, pero apuntó que en las interpelaciones al ministro del Interior, Luis Alberto Heber, algunos “claramente se fueron de tono”.
La vicepresidenta descartó que se esté pensando en tomar alguna medida sobre la senadora Bianchi. Sin embargo, para Kechichian, mientras el partido de gobierno no dé “señales claras”, se seguirá “profundizando la grieta”.
“No es lo mismo escuchar a Gustavo Penadés que a Graciela Bianchi o Sebastián da Silva”, dijo la senadora.
Más allá de las críticas opositoras, Argimón sostuvo que seguirá fomentando el debate político, pero “con códigos”. Para eso también apuesta a los espacios informales, donde sugiere a los parlamentarios discutir las ideas “siempre desde el respeto”.