Contenido creado por Jorge Luis Costigliolo
Internacionales

República Popular del Vaticano

El nuevo papa cuenta con la simpatía de los principales líderes de izquierda de la región

La elección del papa Francisco fue bien recibida por los presidentes de América Latina de tendencia más izquierdista, y fue saludada por Dilma, Mujica y Raúl Castro, entre otros.

15.03.2013 19:27

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2013-03-15T19:27:00-03:00
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El papa Francisco, contra el que la "izquierda anticlerical" ha desatado una "campaña difamatoria" según el Vaticano, cuenta por ahora, sin embargo, con las simpatías de la mayoría de los gobernantes latinoamericanos que se dicen izquierdistas.

La elección del jesuita argentino Jorge Bergoglio ha despertado el entusiasmo en la región donde se concentra el 40 % de los católicos del mundo, pero también críticas de homosexuales y feministas, y además en Argentina algunos sectores le han acusado de no haberse opuesto abiertamente a la dictadura (1976-1983).

El portavoz vaticano, Federico Lombardi, afirmó que esas denuncias contra el hasta ahora arzobispo de Buenos Aires obedecen a una "campaña difamatoria" de la "izquierda anticlerical".

Según el periodista argentino Horacio Verbistky, Bergoglio no protegió a dos jesuitas que fueron secuestrados y torturados por agentes del Estado en 1976, pero Alicia Oliveira, ex secretaria de Derechos Humanos, dice que intercedió por ellos ante la cúpula de la dictadura y fueron liberados al cabo de cinco días.

La presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, que considera que la Iglesia fue "partícipe, cómplice y ocultadora" del régimen militar, se quejó de que Bergoglio nunca se acercó a su organización, dedicada a la búsqueda de hijos de desaparecidos, y recordó que el nuevo Papa fue llamado como testigo en juicios por delitos de lesa humanidad.

Tanto Carlotto como Verbitsky son próximos al kirchnerismo, que hasta ahora no ha tenido buenas relaciones con Bergoglio.

El hasta ahora arzobispo de Buenos Aires se enfrentó a la presidenta Cristina Fernández, viuda de Néstor Kirchner y su sucesora en el cargo, por las leyes que autorizan en Argentina el matrimonio homosexual y despenalizan el aborto en algunos casos.

Fernández, que es "católica y muy creyente", aunque "no suele ir a misa", según fuentes de la Presidencia, asistirá el 19 de marzo a la entronización de Bergoglio, pero su reacción a la elección de un argentino para el trono de San Pedro ha sido fría, aunque respetuosa, en contraste con el júbilo que estalló en el país cuando se anunció que era el elegido.

Por el contrario, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, que es católico practicante y también alineado en la corriente populista de izquierda, se ha expresado con calor acerca del nuevo Papa.

El viernes, al anunciar que asistirá a la entronización, afirmó que la elección de Francisco "es una buena nueva increíble para América Latina" y dijo tener "mucha fe" y "mucha esperanza" en él.

Otro presidente del grupo bolivariano, el nicaragüense Daniel Ortega, también ferviente católico, se siente "identificado" con Bergoglio, al que manifestó "amor y respeto" y del que destacó "la serenidad, la humildad, la naturalidad y el aplomo".

El presidente boliviano, Evo Morales, se declara "católico de base", pero no es practicante y ha tenido varios encontronazos con la jerarquía eclesiástica, a la que acusa de actuar en su contra.

Morales, promotor de la Constitución de 2009, en la que el Estado de Bolivia pasó a ser laico, en su primer mensaje al papa Francisco le transmitió su voluntad de reforzar unas relaciones con la Santa Sede basadas en "el respeto mutuo".

El presidente cubano, Raúl Castro, del que no se conoce que profese religión alguna, pero estudió con los jesuitas, y ha encontrado en la Iglesia católica un interlocutor privilegiado, manifestó al nuevo Papa "su más alta y distinguida consideración".

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, se define como "cristiana antes que todo" y "en un segundo momento católica", pero mantiene públicas diferencias con el Vaticano en algunos asuntos, como su apoyo y promoción del uso de preservativos.

Estará en Roma el día 19 para la entronización y ha destacado que los fieles brasileños esperan a su vez que Francisco asista en julio próximo en Río de Janeiro a una Jornada Mundial de la Juventud.

José Mujica, en tanto, tampoco profesa ninguna religión, aunque en una ocasión se declaró "casi panteísta" porque "ama la tierra" por encima de todo.

Mujica le pidió a Francisco que "se acuerde de los pobres" y consideró su elección como "un reconocimiento a América".

El pasado diciembre Mujica sorprendió con el encargo de una misa para el entonces presidente venezolano, Hugo Chávez, que estaba en Cuba reponiéndose de una operación relacionada con el cáncer que finalmente se cobró su vida el 5 de marzo pasado.

Tanto el fallecido Chávez, que tuvo grandes polémicas con la Iglesia, como el ahora presidente encargado, Nicolás Maduro, han manifestado reiteradamente su convicción cristiana.

En su primera reacción a la elección de Bergoglio, Maduro, que aspira a ser elegido presidente el 14 de abril como "hijo" de Chávez, atribuyó al "comandante" alguna influencia en el asunto.

"Nosotros sabemos que nuestro comandante ascendió hacia esas alturas y está frente a frente a Cristo, alguna cosa influyó para que se convoque a un papa suramericano, alguna mano nueva llegó y Cristo le dijo 'bueno llegó la hora de América del Sur', así nos parece", comentó Maduro.

(Fuente: EFE)