El narcotráfico avanza en la ciudad de Rosario (Argentina) y durante los últimos días los índices de homicidios no han dejado de subir producto del enfrentamiento entre bandas de delincuentes, que dejan a varios civiles heridos o asesinados. 

En las últimas horas, un trabajador de una estación de servicio fue asesinado brutalmente mientras ejercía funciones. Se trata de Bruno Bussanic, un joven de 25 años, al que un sicario le dio muerte de un disparo en la cabeza. 

Además, antes de matarlo, el delincuente había amenazado a dos taxistas y un chofer de ómnibus. El presidente Javier Milei ordenó asegurar “militarmente” la ciudad.