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Política

Volver a empezar

El laberinto de Darío Pérez en el PN: la lucha por apoyos en “el embudo” de Antía y Blás

El exdiputado del FA, que apoyará a Álvaro Delgado, busca armar su grupo para competir por la diputación y la Intendencia de Maldonado.

29.09.2023 16:45

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2023-09-29T16:45:00-03:00
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Por Gonzalo Charquero

Luego de 30 años en el Frente Amplio (FA), donde fue diputado y varias veces candidato a intendente de Maldonado, Darío Pérez presentó en octubre de 2022 su nueva agrupación ante el Directorio del Partido Nacional (PN), lo que marcó su regreso a los blancos.

Desde entonces, el dirigente oriundo de San Carlos empezó a trabajar en el armado político del grupo, aunque el camino ha transcurrido con dificultades para lograr los apoyos, en un departamento donde los nacionalistas tienen una interna marcada entre los grupos que siguen al intendente Enrique Antía —que está cumpliendo su segundo período y no podrá ser reelecto, por lo que la sucesión está abierta— y los del senador Rodrigo Blás.

Pese a eso, y a visualizar la interna como “un embudo difícil”, Pérez competirá otra vez por la diputación y la intendencia, esta vez en filas blancas, y apoyará la precandidatura de Álvaro Delgado.

Montevideo Portal habló con el exdiputado frenteamplista sobre su postura en la interna blanca, el armado de su grupo político, y los señalamientos que hace sobre personas que precisan “la bendición” de dirigentes para moverse a otras agrupaciones.

¿Cómo está armando su agrupación con la intención de ser primero candidato a diputado y después a intendente?

Estamos trabajando en política a la antigua. No tenemos demasiado manejo de redes y, además, para mí, es intransferible el contacto de mirarse a los ojos. Las personas con las que vas a hablar tienen nombre, apellido y problemas. Aunque no soy legislador, vivo conociendo situaciones que se dan en la sociedad, que van desde problemas en una escuela a temas de adicciones, o la esperanza de poder mandar a sus hijos a estudiar. La realidad es que eso te da una radiografía de la sociedad in situ, porque entrás en casas donde claramente te das cuenta de que a veces no tienen ni para calefacción, y son las razones que nos mueven a nosotros a trabajar en política. Como digo en todos lados: los ricos tienen la vida medio solucionada, por lo menos en los aspectos económicos. Pero los pobres necesitan palancas que les permitan ascender socialmente. Y, aunque parezca un eslogan, el tema de la educación pasa a ser fundamental.

¿Cómo se para en la coyuntura que tiene el Partido Nacional en Maldonado con dos liderazgos claros como el de Enrique Antía y Rodrigo Blás? ¿Cómo se inserta su agrupación y su candidatura?

Al decidir volver al Partido Nacional, en algún momento pensamos en ir y tocar una puerta o la otra, y capaz que teníamos un lugar, pero hay gente que viene trabajando hace años y que con todo derecho se puede llegar a sentir molesta. Entonces, nosotros decidimos arrancar una casa desde los cimientos y con gente que habitualmente no ha transitado por la política. Tú puedes decidir agarrar gente con camino político o puedes decidir ir a buscar gente común, que de repente son referentes barriales que estén interesados en cambiar cosas. La cuestión es sentirse cómodos en lo que estamos haciendo. Estamos buscando gente que tenga determinado perfil y determinada conducta en la vida.

¿Se le ha complicado más de lo que esperaba conseguir apoyos?

Hay mucha gente que parece que tuviera como una cuestión de dependencia, de obediencia, aunque no dependan directamente de alguien desde el punto de vista económico, pero tiene eso de “si fulano no tiene problema de que yo milite con ustedes, bárbaro”, y si no se achican y se apichonan. Es como que precisan “la bendición de” y, en realidad, para alguien que ama la libertad como nosotros, tener que andar dependiendo de alguien para ver qué es lo que va a decidir, nos resulta hasta molesto.

¿Eso le ha pasado con algún edil o con algún jerarca?

Hemos hablado con algún edil, pero no en el sentido de que venga a pertenecer a nuestro grupo, sino como intercambio político. Pero sí, nos ha pasado con gente que son referentes sociales y nos manifiestan esa cuestión, que nosotros no la entendemos ni quisiéramos que ocurriera de esa manera.

¿La decisión de posicionarse a favor de la precandidatura de Álvaro Delgado fue por afinidad y vínculo personal, o es una estrategia a partir de que Blás está con Raffo?

Es por varias cosas. Una es que yo sé de dónde viene Álvaro dentro de lo que podrían ser las diferentes organizaciones del Partido Nacional. Sé de su militancia gremial, que yo también la tuve cuando era estudiante. Estuve con él en el Parlamento. Sé que es un tendedor de puentes, y nuestra sociedad necesita eso para evitar las cosas que están ocurriendo en Brasil o en Argentina, con esa separación casi animal entre las personas por los partidos políticos, que llegan hasta el insulto. Entonces, me parece que a veces hay personas que calzan para el momento histórico. Y también, te lo digo con total transparencia, hemos hablado mucho con Martín Lema, porque el tema que él maneja, que es la parte social, es el que más me mueve a mí para trabajar en política. Entonces es lógico que haya una sintonía también con Martín.

A nivel departamental, ¿tiene una base de votos a la que aspira o por la que se pone como objetivo trabajar?

No tengo ni idea, porque al estar en otro partido no tengo ni idea de cómo va a ser. Pero te voy a contestar con algo que me decía mi viejo cuando era adolescente: “Mijo, hombre cobarde no besa mujer linda”.

¿Pero sí ratifica que va por la diputación y por la Intendencia de Maldonado?

Sí, sí. El tema es que para nosotros pasar por la interna, donde vota el cogollo de los partidos, es un embudo difícil de pasar. Tanto por las circunstancias que nos rodean y hasta por la historia de mis compañeros.

¿Difícil en qué sentido?

Es difícil porque habitualmente vota el núcleo duro de los partidos. Y nosotros, en algún caso, tenemos compañeros que han estado siempre en el Partido Nacional, pero tenemos compañeros que son de otros partidos. Entonces somos una cosa nueva, y eso cuesta instalarlo y generar una estructura.

¿Esa generación de la estructura le está costando más de lo que esperaba?

Yo sé que cuando armas un grupo siempre te lleva tiempo. Lo que no sé es si va a coincidir el tiempo de organización que tenemos con los tiempos electorales. Pero siempre te lleva tiempo, porque que un grupo de personas funcione como un puño, lleva su tiempo. Es como un cuadro de fútbol. Tenés que encontrar los jugadores, el sistema, y eso lleva tiempo.

Luego de que usted dijera en una nota radial con Cadena del mar que en el Partido Nacional hay gente “que precisa la bendición de otro”, el edil Darwin Correa le respondió que quizás usted pensaba que se le iban a “regalar” espacios. ¿Cómo tomó esos comentarios?

Hubo tiempo de adolescente en que yo salía a cazar con mi padre, después lo abandoné totalmente. Pero a mi padre le gustaba el tiro al vuelo de forma deportiva. Y una vez yo le iba a tirar a un carancho en el campo. Te estoy hablando de que tenía 15 años. Entonces mi viejo me dijo: “No gastes pólvora en chimangos”.

¿Del Frente Amplio le ha vuelto a hablar alguien o lo han tanteado para esta campaña?

No, del Frente nunca me llamó nadie. Bueno, tengo que ser honesto: me llamaron dos personas. ¿Qué pasa? Después de la campaña nacional, cuando yo decidí abandonar, y cuando estuve haciendo un duelo por separarme de algo importante en la vida, en ese momento hubo dos personas que me llamaron y que yo no atendí. No te voy a decir quiénes eran, pero, nobleza obliga, fueron las dos únicas personas que me llamaron en ese duelo del lugar donde había militado durante 30 años. Pero me consta que yo era como un grano en el traste y que, por lo tanto, molestaba. Entonces, en todo caso, mucha gente se alegró de que yo me apartara y dejara de molestar adentro.

Para cerrar, volviendo al Partido Nacional en Maldonado, ¿ve que puede haber posibilidades en una interna tan polarizada de generar de alguna manera una tercera corriente entre los grupos de Antía y Blás?

Maquiavelo dice que cuando dos príncipes se pelean no hay que quedarse en el medio. Pero yo digo que hay que intentarlo.

Por Gonzalo Charquero


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