La Policía sigue en búsqueda de los delincuentes que ultimaron a balazos a un joven de 22 años en el Prado durante el jueves en la noche. Los malhechores comenzaron a seguir a la víctima en las calles Millán y Luis Alberto de Herrera para robarle la moto. 

Al ver que lo iban a interceptar, el joven aceleró y los delincuentes comenzaron a disparar. Uno de los balazos impactó en el cuerpo del joven, lo que le causó la muerte. 

Horas más tarde se supo que el joven era repartidor de una pizzería y que, según un compañero de trabajo, se había comprado la moto el pasado martes. “Salió a trabajar, a disfrutar y pasó lo que pasó”, añadió el hombre en diálogo con Subrayado (Canal 10). 

De acuerdo con la versión del compañero, la víctima era una buena persona y “no tenía vicios”. “Un muchacho sano, trabajador”, insistió. Al mismo tiempo apuntó que en la zona donde se dio el crimen “siempre es complicado” porque “de jueves a domingo es tierra de nadie”. 

“Por más que está la Republicana, es tierra de nadie. Nosotros vamos a llevar pedidos a veces para ahí y tenés que andar mirando los espejos, tenés que andar mirando las esquinas. Después de las 8:00 de la noche es tierra de nadie”, sostuvo.