Patricio cuenta que la primera vez que Julieta entró al quirófano, la doctora a cargo del proceso le dijo: “Tu hermana entró muerta”. Los valores de la mujer de 47 años eran inauditos para los médicos a cargo del CTI, pero Julieta se empecinaba en seguir con vida pese a que todo daba cuenta de que el final sería irreversible. 

Julieta Purtscher es una mujer de Colonia, quien se encontraba entrenando un viernes de marzo, y una prensa de más de 100 kilos se le cayó encima. Precisamente, su instructor estaba ayudándola con las pesas y, cuando cargó el último disco, se zafó el seguro de la máquina haciendo que todo el peso cayera sobre el abdomen de la ahora fallecida. 

Como la máquina no era actual, no contaba con un seguro en el riel, por lo que el freno de la plataforma fue el cuerpo de Julieta. 

El entrenador, quien había advertido varias veces a los dueños del gimnasio de que las máquinas precisaban renovación o mantenimiento, llevó a Julieta hasta la mutualista. Horas después, la situación se agravó y fue trasladada a Montevideo. 

“El mundo se detuvo ese día. Es como que se para el mundo, es una cosa rarísima. Después tratás de seguir, pero ha sido devastador”, concluye Patricio. 

Julieta luchó hasta el final, incluso cuando todo iba en contra de ella, y ahora su familia quiere saber qué falló para que ella muriera.