Contenido creado por Jorge Luis Costigliolo
Locales

El descenso al infierno

El caso del triple crimen en Rivera

"Este es el crimen más horrendo en el que me ha tocado trabajar", reconoció Marcos Seijas, el juez del triple homicidio en Rivera. El magistrado aseguró que la autora intelectual, cuñada de una de las víctimas, no mostró arrepentimiento y torturó al matrimonio no sólo para sacarles información sino por el rencor que sentía.

30.08.2013 08:31

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2013-08-30T08:31:00
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Montevideo Portal

El juez a cargo del caso del triple homicidio en Rivera, Marcos Seijas, se refirió a la investigación que culminó con el procesamiento de la cuñada de una de las víctimas y las tres personas que colaboraron en los homicidios.

La investigación por el triple crimen de Rivera culminó con el procesamiento con prisión de la cuñada del hombre fallecido, imputada como autora intelectual del crimen, según confirmó ayer a Montevideo Portal el juez Marcos Seijas. La mujer había contratado por unos 45.000 pesos a dos sicarios, un hombre y un adolescente, quienes también fueron procesados. Ambos consiguieron otro cómplice, menor de edad, que se convirtió en el cuarto implicado del asesinato.

Seijas explicó que la tipificación de delito "agravado" obedece a la "premeditación" con la que se llevó a cabo el crimen y el hecho de que se haya cometido "como medio para cometer otro delito, que es el robo". Además, indicó que también aumentaron la gravedad la "promesa de remuneración" por el crimen.

El magistrado también consideró para el procesamiento que la mujer haya dado "varios puntazos en los senos" de la mujer fallecida para "hacerla sufrir". Además, la investigación concluyó que fue la propia mujer quien le dio muerte al niño de dos años, asfixiándolo.

El otro hombre mayor de edad también fue procesado por dos delitos de homicidio "especialmente agravado", también por haber planificado los asesinatos y recibido dinero por el hecho.

En conferencia de prensa, Seijas indicó que la mujer conocía a los sicarios porque uno de ellos era "vecino de su antiguo domicilio y le seguía haciendo trabajos como cortar el pasto". Según surgió de la investigación, la procesada pagó 40 mil pesos a los sicarios, que se repartieron el dinero entre ellos.

Semanas atrás, cuando la investigación todavía estaba en curso, el magistrado ordenó la realización un identikit de un hombre que había sido visto por un testigo obligando violentamente a la fallecida a ingresar a su casa. Consultado al respecto, Seijas indicó que el hombre procesado "coincide con esa descripción". Basándose en esos datos, el juez indicó que "situé el crimen miércoles 7 de agosto". Los cuerpos fueron encontrados recién en la madrugada del domingo 11.

De todas formas, la clave para dar con los responsables fue una llamada desde el entorno de uno de los sicarios, reconociendo su participación en el caso. Posteriormente, los hombres contratados para el homicidio confesaron haber recibido dinero por el crimen, permitiendo luego la detención de la mujer, que había sido la primera detenida por el caso, cuando junto con su esposo fue catalogada como sospechosa.

En esta oportunidad, el hombre (hermano de una de las víctimas) fue dejado en libertad, dado que se entendió no estaba implicado en el caso.

Diario del horror

"Este es el crimen más horrendo en el que me ha tocado trabajar", reconoció esta mañana el juez Seijas, en conversación con Informativo Sarandí.

El magistrado explicó que se pudo determinar que la procesada no sufría ninguna enfermedad. Mental y se encontraba bien de acuerdo a los exámenes psiquiátricos.

Seijas destacó especialmente como agravantes los malos tratos y sufrimientos innecesarios, la "voluntad de torturar" de la mujer en el momento de cometer los homicidios

Explicó además que el esposo de la asesina no estaba al tanto de la situación "ni es sindicado por los compañeros de labor del crimen, que sí reconocen detalles escalofriantes de la actuación de la responsable y de ellos mismos".

¿Cuáles fueron las causas del crimen, además del interés en hacerse de la herencia de la pareja y robar lo que tenían en la casa? "Surgió de la investigación que había desavenencias entre los matrimonios. El hermano de la víctima no era el que tenía problemas con ellos, sino la procesada. Ella sentía un profundo rencor por su cuñado y concuñada, a causa de que el matrimonio fallecido residía en un bien sucesorio, propiedad de los hermanos, y en un campo del que percibían una renta que habían cobrado días previos al homicidio", explicó Seijas.

Con respecto a la contratación de los sicarios, Seijas comentó que la palabra remite a "una persona fría o profesional, pero aquí fue distinto", ya que se contactó con gente que conocía.

"Los sicarios no sólo no se animaron a matar al niño sino que confesaron que ella había dicho que se encargaría de hacerlo. Las torturas tuvieron como objeto sacar información, además de la intención de causar sufrimiento", explicó

Destacó especialmente que la procesada no mostró arrepentimiento, a diferencia de los sicarios. Sobre su esposo, el hermano de la víctima, narró que "se quebró de una manera muy dolorosa en la audiencia, a tal punto que los dos abogados debieron sostenerlo al momento de firmar el acta". "Tiene una hija que criar, que claramente deberá criar solo", concluyó.

La pena máxima por este tipo de crímenes va de 15 a 30 años, aunque Seijas aseguró que hay algunos agravantes que podrían agregar años a la pena.

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