El caso del dinero K en Argentina parece una comedia de enredos
Jueces que se pasan el expediente y trasladan competencias, testigos que surgen y desaparecen, bóvedas y planos de casas: así está el caso del dinero K en la Justicia argentina.
23.05.2013 20:26
Mientras se enreda el culebrón judicial, surgen y desaparecen testigos, y los medios locales se vuelcan en fotografiar bóvedas y planos de casas, un grupo de intelectuales próximo al oficialismo salió hoy a pedir que las denuncias periodísticas por corrupción se acompañen de pruebas.
Las investigaciones sobre los escándalos por corrupción que salpican al poder en Argentina entraron en una dinámica más próxima al guión de un culebrón de enredo que a un procedimiento judicial, con una maraña de competencias que ha logrado retrasar la instrucción.
El blanco del escándalo es Lázaro Báez, un empresario de la sureña provincia de Santa Cruz -tierra natal de Néstor Kirchner-, amigo personal del fallecido ex presidente y de su esposa y sucesora, Cristina Fernández, y supuestamente relacionado con operaciones de lavado de dinero, según revelaciones periodísticas que derivaron en denuncias ante la Justicia.
La causa que investiga parte de las actividades de Báez está en el aire después de que un juez con competencias sobre Santa Cruz decidiera remitir el expediente a Buenos Aires, de donde había salido el miércoles.
Un juez capitalino se había declarado el miércoles incompetente para atender una denuncia presentada por la diputada opositora Elisa Carrió para investigar la existencia de bóvedas en la finca de Báez en Santa Cruz donde presuntamente habría almacenado fondos no declarados.
Hoy, una jueza con competencias sobre Santa Cruz resolvió devolver el expediente a Buenos Aires para su investigación, en medio de otro conflicto judicial por la petición de un fiscal que sostiene que la investigación de las bóvedas está relacionada con otra causa abierta por lavado de dinero contra Báez.
Por si no fuera suficiente, Elisa Carrió denunció al juez que se declaró incompetente por no haber registrado un depósito en la localidad bonaerense de Tigre, donde supuestamente se habrían ocultado también fondos destinados al lavado de capitales.
Báez, un empleado bancario convertido en un poderoso empresario de Santa Cruz, se ha transformado esta semana en una suerte de guía turístico para periodistas en su propia finca, en un intento por demostrar que las bóvedas de las que se habla no existen.
Los escándalos por corrupción fueron destapados en un programa de televisión por el periodista Jorge Lanata apenas unas semanas antes de la conmemoración de los diez años de gobierno del kirchnerismo en Argentina, que se celebrarán el próximo sábado, coincidiendo con el décimo aniversario de la asunción de Néstor Kirchner.
Lanata mostró en televisión el testimonio de dos presuntos operadores de una supuesta trama financiera para enviar a la banca suiza alrededor de 55 millones de euros, que se "arrepintieron" de sus comentarios un día después.
Además, contó con la declaración de una ex secretaria de Néstor Kirchner, Miriam Quiroga, quien relató que otro estrecho colaborador del ex presidente, Daniel Muñoz, ahora también bajo investigación, le reveló la existencia de bolsos "con plata" supuestamente destinadas al lavado de dinero.
Quiroga, quien en 2011 se hizo popular tras sugerir en una revista local que fue despedida por Cristina Fernández porque había mantenido una muy estrecha relación personal con Kirchner, no pudo mantener su versión televisiva ante el juez apenas unos días después.
Mientras se enreda el culebrón judicial, surgen y desaparecen testigos, y los medios locales se vuelcan en fotografiar bóvedas y planos de casas, un grupo de intelectuales próximo al oficialismo salió a pedir que las denuncias periodísticas por corrupción se acompañen de pruebas.
En un escrito titulado "Los Justos", el grupo "Carta Abierta", integrado, entre otros, por el director de la Biblioteca Nacional, Horacio González y el filósofo Ricardo Forster, solicitó que cada acusación tenga su "prueba correspondiente" y alertó de que el debate ha tomado un "sentido casi trágico" en el país, según el diario La Nación.
Mientras unos llaman a la reflexión, otros calientan el ambiente, incluso a distancia, como el ex gobernador socialista Hermes Binner, quien, tras ser recibido por el papa Francisco, afirmó en Roma que Argentina va hacia una "cleptocracia, no una democracia" porque "cuando se roba, siempre se roba al pobre, no al rico".
"El papa argentino aplacó un poco la crispación y la intolerancia que se vivía en la Argentina, pero tener un papa aquí no alcanza", dijo a medios locales Binner, convencido de que, Argentina "no es un país normal".
(Fuente: EFE)
Acerca de los comentarios
Hemos reformulado nuestra manera de mostrar comentarios, agregando tecnología de forma de que cada lector pueda decidir qué comentarios se le mostrarán en base a la valoración que tengan estos por parte de la comunidad. AMPLIAREsto es para poder mejorar el intercambio entre los usuarios y que sea un lugar que respete las normas de convivencia.
A su vez, habilitamos la casilla [email protected], para que los lectores puedan reportar comentarios que consideren fuera de lugar y que rompan las normas de convivencia.
Si querés leerlo hacé clic aquí[+]