Cuando Sergio Massa, candidato presidencial de UNA, hablaba el domingo sobre los resultados de la elección argentina, una escena que ocurría al fondo despertó muchas más repercusiones que lo que él decía.
Su esposa, Malena Galmarini, besó en la boca a su hija adolescente, Milagros. "Quiero felicitar a Daniel y a Mauricio por la elección que hicieron. En tres semanas -dijo cuando en realidad son cuatro- seguramente los argentinos tengamos que elegir un camino", señaló el dirigente.
Pero su discurso quedó opacado por los besos de Galmarini y su hija. Primero fue un beso en la boca y luego uno en la mejilla. En todo un mes, Massa no logró concitar tanta atención como la obtenida por su pareja y su hija.
De ahí a que la escena saltara en Twitter y las imágenes se volvieran virales fue sólo cuestión de segundos. Y luego, como siempre, llegaron los chistes y los memes.