Desde el viernes en que cerraron las puertas de Pluna, la zona de embarque del Aeropuerto de Carrasco quedó dividida entre la zona Oeste, casi sin actividad, y la zona Este donde actualmente salen casi todos los vuelos de Montevideo.
La baja en la actividad oscila entre el 60 y el 80%, en los diferentes comercios y servicios, que se vieron obligados a reducir horarios, suspender turnos y dar licencias no previstas como forma de aplacar las pérdidas que implica el cierre de la empresa.
En la empresa de servicios aeroportuarios Candysur, la que realizaba el servicio de Catering para Pluna y el Free Shop se está analizando el envío a seguros de paro. Se estima que además de los 720 empleos directos de la empresa, la actividad de Pluna implicaba otros dos mil puestos de trabajo.
En el sector Oeste, el local de Pluna quedó intacto con las luces de cartelería encendidas, con las ofertas que promocionan destinos e invitan a visitar la web, y los pájaros animados de la empresa “Charly” y “Carlos”. No hay un cartel que explique nada, ni recomiende algún tipo de trámite en caso de tener pasajes vendidos por la empresa.
En el local de al lado, trabaja Lorena, en una empresa que ofrece servicios de asistencia al viajero. El fin de semana tuvo trabajo extra, explicando a pasajeros de Pluna que la compañía había dejado de volar. “Muchos turistas brasileños, argentinos o gente que está de vacaciones y que no había leído las noticias”.
Lo que había que explicarles es que no había solución para ellos, más que conocer la situación en Informes del Aeropuerto y apelar a defensa al consumidor.
Del lado Oeste, donde funcionaba Pluna sólo quedó Sol e Iberia que envían a sus funcionarios a la zona de embarque únicamente para la salida del avión. “Pluna estaba las 24hs, había muchachos que trabajaban en la noche. Se dice que Buquebús quiere hacerse cargo pero nadie sabe nada”, señala María Noel.
”Ahora están saliendo solo 20 vuelos por día, no es nada. Ahora desde las once de la mañana, ya aparecen en la pantalla los vuelos de la noche. Antes eran las diez de la mañana y estaba toda la pantalla ocupada. (…) Ahora están saliendo por LAN o por Austral, pero Pluna arrastró mucha cosa”. señaló Catherine, que atiende uno de los kioscos del piso.
Washington y Carlos trabajan como maleteros, uno de los sectores más afectados por el cierre de Pluna:”Se paralizó todo, la empresa que te carga las maletas, la que trabaja en el embarque, la empresa de seguridad, nosotros, todo. El 80% de las oficinas era ocupado por Pluna. Para el trabajo que vos hacías entre cuatro personas, hoy hay seis, siete personas, no tiene sentido”.
“Se está viendo qué hacer, remover horarios, salir gente de licencia. Si bien Pluna no era una compañía que llevara mucha cantidad de gente, llevaba gente todo el día, entonces de esa forma equiparaba con uno o dos vuelos grandes. Vos precisabas tanta cantidad de gente en cierto horario, hoy la precisás más en la tarde, si está el Iberia, pero quedan esos baches”, agregó Carlos.
Otra de las actividades afectadas fueron los cambios, uno de ellos había ampliado su horario antes del cierre de Pluna. “En la mañana había mucho movimiento y ahora no hay nada Hasta las doce no hay movimiento. Bajó bastante”, señaló Francisco Amorín que trabaja en una de las casas de cambio.
Alicia trabaja en la Farmacia del Aeropuerto, que redujo su horario en dos horas: ”Ahora estamos abriendo de 8 a 22, pero después de las 21.00hs está muerto. La gente que venía a acompañar, los mismos funcionarios. Al no haber vuelos, no hay gente. No están los taxis, no hay nadie. Que lo solucionen rápido, porque no sé qué vamos a hacer”.
Pluna se creó en 1936 y pasó a ser propiedad del Estado en 1951. Incorporó capitales privados, asociándose con Varig entre 1995 y 2005. En 2007, el 75% de las acciones de la empresa quedaron en manos del grupo privado Leadgate.