En Arizona, Estados Unidos, dos mujeres están siendo acusadas de asesinato en primer grado luego de que una niña de 9 años, que estaba a su cuidado, muriera a causa de una infestación masiva de piojos.

El caso tuvo lugar a fines de marzo, pero la documentación judicial fue divulgada recientemente por el Departamento de Seguridad Infantil del mencionado Estado, y de inmediato cobró repercusión.

Según los registros, el 22 de marzo, alrededor de las 02:30, hubo una llamada al Cuerpo de Bomberos, solicitando que acudieran al departamento donde vivían Sandra Kraykovich, de 38 años, y su madre, Elizabeth Kraykovich, de 64. Los reportes no detallan si esa llamada vino de parte de las residentes en dicho apartamento o de otras personas.

En el lugar, los uniformados hallaron a la pequeña Kelcye, hija de Sandra, inconsciente. Le realizaron maniobras de reanimación, pero no consiguieron salvarla.

Cuando llegó la policía, constató que las condiciones de vida en el sitio eran peligrosas. Según el personal de emergencia, se encontró "una gran cantidad de insectos" en la cara de Kelcye. En el lugar había otros dos menores, de 11 y 13 años, quienes -según los agentes- estaban “muy sucios”.

Según publicara el periódico local Arizona Daily Star, Sandra dijo a los oficiales que su hija había estado anémica durante algunos días, mostrando síntomas como fiebre, vómitos, dolores de cabeza, dificultad para respirar e incluso problemas para caminar. La madre y la abuela de la niña dijeron que no llevaron a la pequeña al hospital porque decidieron tratar sus síntomas con Motrin, un antiinflamatorio.

En el celular de Elizabeth se encontraron varios mensajes,  y en algunos de ellos se decía que Kelcye no podía caminar sin caerse al suelo y tenía signos de dificultad para respirar. En otros, la mujer acusaba a Sandra de querer pasar más tiempo con su novio que con su propia hija.

Los otros dos niños que estaban en la casa también tenían piojos. Uno de ellos le dijo a la policía que Sandra intentó tratar la grave infestación de Kelcye usando enjuague bucal.

Ambas mujeres fueron detenidas y en un primer momento se les presentaron cargos por maltrato infantil, dado el estado en el que se encontraban los otros dos niños. Sin embargo, tras el informe del forense, fueron acusadas de asesinato.

La infortunada niña “murió de anemia por una infestación de piojos no tratada, con desnutrición como factor contribuyente", dijo el Dr. Gregory L. Hess en un informe publicado en mayo. Kelcye también sufrió acumulación de líquido en los pulmones y necrosis hepática.

La policía de Tucson comunico que Sandra admitió que su hija probablemente murió por negligencia y dijo que "si hubiera buscado atención médica, [Kelcye] probablemente todavía estaría viva".

Sandra y Elizabeth Kraykovich fueron acusadas de asesinato en primer grado y están bajo arresto en el Centro de Detención de Adultos del Condado de Pima, donde esperan el juicio. Los dos niños que vivían en la casa están al cuidado de otros miembros de la familia.