Estados Unidos y Venezuela acordaron reanudar las relaciones diplomáticas y consulares tras siete años de ruptura, en un movimiento que refuerza la cooperación bilateral luego de la operación militar que terminó con la captura y traslado del mandatario Nicolás Maduro a una cárcel en Nueva York.
El Departamento de Estado informó en un comunicado que el restablecimiento de vínculos busca “facilitar esfuerzos conjuntos para promover la estabilidad, apoyar la recuperación económica y avanzar en la reconciliación política en Venezuela”.
El secretario de Estado, Marco Rubio, delineó además un plan en tres fases —estabilización, recuperación y transición a la democracia— como hoja de ruta para el país. Según el comunicado, el compromiso estadounidense apunta a “ayudar al pueblo venezolano a avanzar mediante un proceso gradual que cree las condiciones para una transición pacífica hacia un gobierno elegido democráticamente”.
El anuncio se da en un contexto político marcado por la salida del poder de Nicolás Maduro. Tras ese episodio, su vicepresidenta, Delcy Rodríguez, asumió como presidenta encargada, en un proceso acompañado por la administración del presidente estadounidense Donald Trump.
En paralelo, Washington comenzó a flexibilizar algunas sanciones económicas, mientras el gobierno interino venezolano promovió una ley que abrió el sector petrolero a la inversión extranjera y redirigió parte de las exportaciones de crudo hacia refinerías estadounidenses.
En ese marco, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, visitó Caracas a mediados de febrero para subrayar el papel del petróleo venezolano dentro de la estrategia energética de Washington en el hemisferio.
Días después, el secretario del Interior estadounidense, Doug Burgum, llegó al país sudamericano y acordó con Rodríguez un plan para fomentar inversiones en el sector minero.
Aunque desde Washington insisten en la necesidad de avanzar hacia un gobierno electo, por ahora no existe un calendario definido para elecciones ni para una transición institucional completa.
El propio Donald Trump se refirió al proceso esta semana en su red Truth Social. “Delcy Rodríguez, presidenta de Venezuela, está haciendo un excelente trabajo y colaborando muy bien con los representantes estadounidenses. El petróleo está empezando a fluir”, escribió.
Rodríguez respondió en su cuenta de X y agradeció “la amable disposición del gobierno estadounidense para trabajar conjuntamente en una agenda que fortalezca la cooperación binacional en beneficio de los pueblos de Estados Unidos y Venezuela”.
En paralelo al acercamiento político, Washington designó el 22 de enero a Laura Dogu como jefa de la misión diplomática en Venezuela. La diplomática fue embajadora en Honduras y Nicaragua y ministra consejera en la embajada estadounidense en Ciudad de México, además de haber servido en El Salvador, dentro de una carrera marcada por destinos de alta complejidad política.
Con información de agencias.