El gobierno de Estados Unidos anunció este lunes la revocatoria de 6.000 visas de estudiantes extranjeros en los últimos siete meses, desde que el secretario de Estado, Marco Rubio, asumiera el cargo. La medida se inscribe en una ofensiva política alineada con los sectores más conservadores del oficialismo republicano, en el marco de la campaña de reelección del presidente Donald Trump.

Rubio utilizó una facultad discrecional del Departamento de Estado que le permite cancelar visas sin revisión judicial previa, invocando razones de política exterior. Aunque los detalles por nacionalidad no han sido difundidos, el funcionario ha declarado públicamente su intención de centrarse en estudiantes procedentes de China, así como en quienes expresan críticas a Israel.

Según datos oficiales, alrededor de 4.000 cancelaciones de visas se basaron en violaciones a leyes migratorias o delitos menores como conducción bajo influencia, agresiones o robos. El resto estaría relacionado con “actividades contrarias a los intereses de Estados Unidos”, una formulación ambigua que ha sido usada para apuntar a activistas estudiantiles.

Rubio afirmó que revoca visas “a diario” y ha llamado “lunáticos” a quienes protestan en campus universitarios. En particular, ha acusado de antisemitismo a estudiantes que se han manifestado en defensa de Palestina, aunque varios de estos han sido exonerados por la justicia.

Casos emblemáticos

La política generó controversia jurídica y política. Dos casos destacan por su visibilidad:

Rubio defendió la medida como una herramienta soberana del Ejecutivo, argumentando que los extranjeros no tienen garantizada la libertad de expresión bajo la Constitución estadounidense.

Con información de AFP