La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó en una rueda de prensa que España “escuchó el mensaje” del presidente Donald Trump y “ha acordado cooperar con las fuerzas militares de Estados Unidos” en el marco de la guerra de Medio Oriente.
Sin embargo, luego de las palabras de la jerarca, el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, desmintió “tajantemente” estas palabras y aseguró que “la posición del gobierno de España sobre la guerra de Medio Oriente, los bombardeos en Irán y el uso de las bases no ha cambiado ni una coma”.
"Nuestra posición sobre el uso de las bases sobre la guerra en Oriente Medio (...) no ha cambiado en absoluto", subrayó Albares.
El presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, fue firme por la mañana en una declaración institucional en el Palacio de la Moncloa en Madrid, cuando señaló: "La posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra".
"No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y que también es contrario a nuestros valores e intereses, simplemente por el miedo a las represalias de alguno", agregó.
El martes, desde la Casa Blanca, Trump había reaccionado irritado ante la decisión española de no permitir el uso de las bases de Rota y Morón, en el sur del país, acusando a España de comportarse como un "aliado terrible" y amenazando con suspender el comercio entre ambos países.