EE. UU. acusa a Cuba de casi 70 años de espionaje y subversión contra su territorio
Informe sostiene que la isla se infiltró en instituciones, respaldó movimientos revolucionarios y desarrolló una estrategia de desgaste.
20.07.2026 11:04
El gobierno de Estados Unidos acusó este lunes a Cuba de haber encabezado durante casi siete décadas una campaña de espionaje, infiltración y subversión contra territorio estadounidense, en un informe del Departamento de Estado que eleva la tensión entre ambos países.
El documento, de unas 100 páginas, sostiene que La Habana logró infiltrarse "en las más altas esferas del gobierno de Estados Unidos", además de reclutar y formar "generaciones de activistas" y respaldar organizaciones vinculadas al "terrorismo de izquierda".
La publicación se produce en un contexto de creciente presión de la administración del presidente Donald Trump sobre la isla, mientras el gobierno cubano atraviesa una profunda crisis económica y acaba de anunciar un nuevo paquete de reformas.
Una estrategia de desgaste
Según el Departamento de Estado, tras la Revolución Cubana de 1959 el gobierno de Fidel Castro comprendió que no podía enfrentar militarmente a Estados Unidos y optó por desarrollar otro tipo de estrategia.
"La Habana nunca tuvo la capacidad de derrotar a Estados Unidos en un conflicto armado convencional", reconoce el informe.
En cambio, agrega, el gobierno cubano perfeccionó "un nuevo modelo para una larga guerra de desgaste", basado en el espionaje, la infiltración, el sabotaje, la construcción de redes de aliados y una infraestructura revolucionaria orientada a debilitar a Estados Unidos desde dentro.
De la Guerra Fría a la actualidad
El informe repasa la historia del enfrentamiento entre ambos países desde el triunfo de la Revolución Cubana.
Recuerda que Washington respondió a las nacionalizaciones impulsadas por Fidel Castro con sanciones económicas, mientras La Habana estrechó relaciones con la Unión Soviética durante la Guerra Fría.
También menciona que Cuba brindó apoyo y entrenamiento a movimientos guerrilleros en América Latina y otras regiones del mundo, mientras Estados Unidos desarrolló operaciones encubiertas para frenar la influencia del régimen cubano, entre ellas la fallida invasión de Bahía de Cochinos en 1961.
Sin nuevas sanciones
Aunque el informe no anuncia nuevas medidas contra La Habana, sí dedica varios apartados a cuestionar organizaciones estadounidenses que, según Washington, mantienen vínculos con la agenda política del gobierno cubano.
Entre ellas, menciona a la Red Nacional sobre Cuba (NNOC), una coalición integrada por diversas organizaciones progresistas y de izquierda.
La publicación coincide, además, con la estrategia impulsada por Rubio para combatir lo que define como un resurgimiento del "terrorismo político de extrema izquierda", tema que centró una reunión internacional organizada la semana pasada en Washington con representantes de 66 países.
En ese encuentro, Estados Unidos volvió a calificar a Cuba como un Estado patrocinador del terrorismo.
El informe concluye con una de sus afirmaciones más contundentes al sostener que la confrontación impulsada por La Habana "nunca fue, en esencia, una disputa sobre economía, política o soberanía", sino "una revolución contra la civilización occidental misma".
Con información de agencias.
Acerca de los comentarios
Hemos reformulado nuestra manera de mostrar comentarios, agregando tecnología de forma de que cada lector pueda decidir qué comentarios se le mostrarán en base a la valoración que tengan estos por parte de la comunidad. AMPLIAREsto es para poder mejorar el intercambio entre los usuarios y que sea un lugar que respete las normas de convivencia.
A su vez, habilitamos la casilla [email protected], para que los lectores puedan reportar comentarios que consideren fuera de lugar y que rompan las normas de convivencia.
Si querés leerlo hacé clic aquí[+]