Las masivas protestas en ciudades brasileñas sorprendieron al mundo este mes, coincidiendo con la celebración de la Copa de las Confederaciones.
Las manifestaciones son convocadas en las redes sociales por movimientos que alegan no ser representados por ningún partido, con un crecimiento tanto en número como en intensidad que es difícil de comprender para quienes viven fuera de Brasil
Anoche, Rio de Janeiro fue sede de la mayor y más violenta protesta con 300.000 manifestantes que marcharon hacia la intendencia en plena Copa Confederaciones.
Violentos enfrentamientos con la policía allí y en otros sitios del centro de la ciudad, con saqueos, hogueras en las calles y actos de vandalismo, dejaron al menos 62 heridos poco después del partido en que España goleó a Tahití 10 a 0 en el Maracaná, según la policía.
Por primera vez, las protestas incluyeron el intento de tomar una sede gubernamental (la sede del ministerio de Relaciones Exteriores en Brasilia) y las agresiones a delegaciones de la FIFA.
Varios vehículos de la FIFA fueron atacados por manifestantes a pedradas en Salvador de Bahía, donde Uruguay jugaba con Nigeria. Un joven de 18 años fue la primera víctima mortal de las protestas en el interior del estado de Sao Paulo, tras ser atropellado por un automóvil cuando manifestaba.
Para comprender el trasfondo de estas protestas, que van mucho más allá del descontento por el "derroche financiero" en el Mundial, dialogamos con Henrique Gomes Batista, periodista de la cadena Globo.
Gomes, ganador del "Grande Prêmio CNT de Jornalismo 2012" en Brasil, reside en Río de Janeiro, donde ayer se vivió la jornada más violenta de las protestas.
El periodista explicó que la primera manifestación fue en realidad pequeña y estuvo muy enfocada en San Pablo. "Como la policía fue muy violenta en la represión de ese incidente, el movimiento empezó a repercutir y expandirse en todo Brasil. Ayer hubo protestas en más de cien ciudades en el país, comenzando por ciudades en la que no había juegos de la Copa de Confederaciones", aclaró.
En Brasil hay un clima de "resaca" después de las protestas de anoche. "Ayer fue una jornada muy violenta en Río, Salvador, Brasilia y Belén, a tal punto que hoy por primera vez se habla del miedo de la CBS (la federación brasileña de fútbol) de perder la Copa del Mundo el próximo año. Por primera vez se atacaron delegaciones de FIFA, hoteles donde hay representantes de FIFA", explicó.
Nao tem fin
¿Cómo se explica esta protesta en un Brasil con presidentes de altos índices de popularidad y un proceso de crecimiento y equidad sostenido en los últimos años? "Casi nadie consigue entender bien lo que pasa", responde Gomes, "porque es la primera vez que hay tantas protestas sin ninguna organización vertical: no hay sindicatos, partidos políticos, ni siquiera la Unión de Estudiantes". "Las protestas son horizontales, salen de Facebook y Twitter. No hay partidos y de hecho la gente que quiso concurrir con lemas partidarios a las protestas fue expulsada. Es un movimiento incluso contra los partidos", agregó el periodista de Globo.
Sin embargo, pueden encontrarse algunos motivos. "Si bien Brasil ha tenido un crecimiento económico muy fuerte, por otro lado la vida diaria de las personas ha empeorado muchísimo por el transporte. En una ciudad como Río o San Pablo se puede demorar tres horas por la mañana para ir al trabajo en autobús y otras tres horas para volver. El crecimiento económico implicó que cada vez se compraran más autos, pero las calles no fueron ampliadas y los servicios públicos son muy malos en todo Brasil. El crecimiento de consumo no se tradujo en un incremento correspondiente de los servicios públicos, con una infraestructura muy antigua. Los servicios son malos comparados con Latinoamérica, no ya con Europa", analizó Gomes Batista.
Hay dos tipos de manifestaciones mezclándose en una, indica el periodista, para quien hay que destacar por un lado las reuniones muy populares y no violentas, como el encuentro de 100.000 personas en San Pablo o la primera movilización de 300.000 personas en Río. "Después comenzó la violencia por otros motivos, cuando a los manifestantes se le sumaron grupos delictivos que aprovecharon para hacer cundir la violencia por violencia, quemando autos. En Río, ayer, se escuchaba ‘Hoy vamos a matar a un policía', lo que está muy lejos de los motivos originales de la protesta", señaló.
La ciudad de Río amaneció hoy con muchos problemas, quebrada y friccionada, a tal punto que "alguien que desee sumarse a una protesta legítima por mejores servicios públicos y más derechos, quedará impresionado por la violencia que se vivió en la ciudad".
La respuesta del gobierno
Una de las mayores críticas al gobierno brasileño ha sido la inadecuada comunicación. "El gobierno aún no sabe cómo hacer y las mayores críticas son para Dilma Rousseff, que no ha hablado directamente con el pueblo sobre lo sucedido Para muchos, debería estar hablando en cadena nacional explicando que entiende las protestas pero que quiere que sean sin violencia", puntualizó.
Gomes señaló como "muy grave" el intento de ocupación del Ministerio de Relaciones Exteriores, ya que demuestra que parte del movimiento pretende aprovecharse de la protesta para realizar acciones no democráticas.
Si Brasil tiene dificultades de tránsito en sus principales ciudades hoy en día, ¿qué sucederá en un año, cuando se juegue la Copa del Mundo? Henrique responde que la solución es "muy brasileña".
Por ejemplo, el día de ayer, en que se jugaba el partido entre España y Tahití en Río, fue feriado. No hubo trabajo ni clases. "Ya se decidió que en el Mundial las ciudades no tendrán clases ni trabajo, con vacaciones adelantadas, de tal modo de sacar gente de la calle. La solución será retirar personas de la ciudad. No funciona muy bien, pero es la solución que encontraron para el Mundial, ya que todos los cambios de vialidad y transporte que se idearon para Brasil 2014 no llegarán a tiempo para la competición. Sólo estarán listos los estadios, pero no la infraestructura de transporte", reveló.
Cuestión de imagen
En este marco, la popularidad de Dilma está cayendo (bajó ocho puntos) y "seguirá del mismo modo, aunque aún sea alto". "La demora de Dilma también incidirá, e incluso se habla en Brasil de que se está abriendo la puerta para que Lula vuelva como candidato el año que viene".
"Dilma, por ejemplo, antes de contestar a las protestas se reunió con Lula y su asistente de marketing. Los partidos no están haciendo política: piensan antes en el impacto electoral. Lo que critica la gente es que la presidenta debe saber lo que apoya, lo que responde y no pensar en cómo repercutirá matemáticamente", concluyó.