Se trata de un muro de piedra diorita verde, de 80 centímetros de largo y que según las primeras estimaciones pertenecería a los inicios del imperio Inca, aunque su origen se confirmará en los próximos días.
"Para ello se llevará a cabo el estudio de los asociados. Es decir, de los fragmentos cerámicos encontrados a su alrededor", señaló al diario local el arqueólogo Carlos Rosell Bocanegra.
Aunque la excavación principal ha sacado a la luz solo siete metros del muro, otros trabajos realizados a 20 metros de la trinchera principal hacen pensar a los expertos que el muro se extendería a lo largo de 100 metros.
El hallazgo está localizado en la calle Trujillo, una de las principales de la ciudad que fue capital del imperio inca y que durante la hegemonía de esta cultura fue la puerta de entrada a uno de los caminos reales que llevaban a los cuatro puntos del Tahuantinsuyo.
El muro fue descubierto durante las excavaciones arqueológicas preliminares de un proyecto de mejoramiento de la calle Trujilo, a cargo de la Municipalidad Provincial de Cuzco y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
EFE