El hombre regresó a su casa y se encontró con la doble desagradable sorpresa: en primer lugar, a su mujer en la cama con otro. En segundo lugar, el amante era nada menos que el cura, a quien conocía ya desde hace mucho.
Tras ser calmado por la policía, el marido enojado fue a pedir explicaciones a la Iglesia, donde el obispo regional Angelo Daniel debió tomar cartas, informó el Telegraph.
El cura adúltero fue trasladado a otra región para su “reeducación”, señaló el padre.
El hombre, de 53 años, era un especialista en textos sagrados y fue descrito como “un buen amigo” de la pareja.
El hombre engañado, de 39 años, y su esposa, de 37, tienen dos niños. El obispo Angelo señaló: “Siempre respeté al cura en cuestión y lo continuaré haciendo. No se puede descartar todo lo bueno que una persona ha hecho en su vida simplemente por un error”.