Todos tenemos despistes en nuestra vida cotidiana. Algunos insignificantes y otros más complicaditos.
Olvidar dónde dejamos estacionado el auto o salir rumbo al aeropuerto y dejar el pasaporte en casa pueden ser episodios enojosos, pero luego la perspectiva los coloca en la categoría de anécdotas. En contrapartida, olvidar a un perro o a un niño en un auto al sol ingresa directo en el terreno de la grave irresponsabilidad y de la negligencia.
Por fortuna, lo que le sucedió esta semana a un vecino de la ciudad de Fray Bentos encaja en el primer tipo de atolondramientos.
Según informa la Jefatura de Policía de Río Negro, el martes un hombre de 85 años se presentó en la Seccional 1ª para denunciar el robo de su bicicleta eléctrica.
De acuerdo con el reporte policial, el octogenario refirió que la sustracción se había producido frente a su casa entre las 22:00 de la noche anterior y las 02:00 de la madrugada. Admitió que el vehículo estaba estacionado sin dispositivos de seguridad y no avaluó el costo del bien robado porque dijo desconocer ese dato.
Este miércoles el denunciante se presentó en la misma sede policial con el fin de retirar la denuncia sobre su bicicleta. De acuerdo con un segundo reporte policial, manifestó que “había recordado que tuvo un desperfecto con ella y la había dejado en la casa de una conocida”.
Posteriormente, el anciano se retiró “agradeciendo a la Policía por la colaboración prestada”.