Contenido creado por Martín Otheguy
Locales

Hotel, triste hotel

Denuncian el estado de "abandono" del Hotel Riviera

"¿Tendremos nuevamente otro hito arquitectónico tan valorable perdido?", se pregunta el arquitecto Herman Erro, que denunció el estado del Hotel Riviera.

02.04.2015 09:27

Lectura: 5'

2015-04-02T09:27:00-03:00
Compartir en

El debate sobre el patrimonio arquitectónico de la ciudad volvió a surgir en estos días gracias al interés de un arquitecto en el estado del Hotel Riviera.

Esta discusión pública había tenido amplia repercusión luego de que se demoliera el edificio Assimakos en Avenida Italia. Esta construcción no estaba considerada en ninguno de los niveles de protección patrimonio cultural vigente, ni declarada Monumento Histórico Nacional, ni integraba el listado de Bienes de Interés Departamental.

Algo similar ocurrió con el mítico Hotel Oceanía de Punta Gorda, hoy demolido, conservando solamente su estructura para convertirse en un edificio de viviendas (casualmente del mismo dueño del Hotel Riviera).

Lo mismo sucede con el Hotel Riviera, explica Erro, que está "sin grado de protección patrimonial alguno y librado a la compasión de un anteproyecto respetuoso". "¿Acaso tendremos nuevamente otro hito arquitectónico tan valorable perdido? (...) Por el momento, se encuentra solamente en el olvido", explica el arquitecto en un artículo que difundió en los pasados días en Medioarq.com y que envió a Montevideo Portal.

El hotel Riviera (ex hotel Bristol), que se encuentra sobre la Rambla República de México en pleno barrio de Carrasco, fue construido en 1925 por el Arq. Juan M. Delgado. "Su rica y original arquitectura de estilo Art Decó característico del Montevideo de los años ´20, hoy se encuentra en peligro, en total estado de abandono y descomposición", indica Erro.

Un poco de contexto

La década del 20, conocida como los "años locos" o los felices años veinte, se caracterizó por una época de pleno auge económico y social.

"Todo cambió en la sociedad montevideana, con la masividad del automóvil, el avión, el teatro, el cine, la radio, o las mayores libertades de la mujer consiguiendo el voto. El gobierno liberal batllista eficazmente supo aprovechar estos nuevos avances.

El crecimiento demográfico exponencial junto con la llegada de inmigrantes europeos, le dio a la ciudad un ritmo nuevo: las grandes tiendas abasteciendo la demanda ociosa de las clases altas estimuladas por las llamativas publicidades: así surge la sociedad de consumo en Uruguay.

El gusto por las playas y parques, promueve la construcción de residencias en Pocitos y Carrasco. A su vez, se trazan nuevos espacios verdes como el Parque Rodo y el Parque Batlle", cuenta Erro.

En este contexto fue construido en 1925 el Hotel Bristol por el Arquitecto Juan M. Delgado, devenido Hotel Riviera, cerrado por varios años y finalmente reciclado en 1991 para salón de fiestas "Complejo Riviera" por el Arq. Oscar Koch.

Este emblema de la Rambla de Carrasco, posee en su arquitectura un estilo único y característico de nuestra arquitectura montevideana: el Art Decó.

Art Decó: estilo montevideano

De la exposición internacional de Paris en 1925 surge el Art Decó, una aleación de diferentes movimientos y estilos de principios de siglo, con influencias del cubismo, Art Nouveau, futurismo y el estilo racionalista de la Bauhaus.

Erro explica que la identidad de la arquitectura montevideana" tiene base fuerte en el Art Decó, un estilo utilizado por los arquitectos uruguayos de la época como vía de entrada a la modernidad de forma gradual".

Obras como el Palacio Rinaldi, el Palacio Díaz, el Palacio Tapie o el edificio El Mástil son Art Decó, y "hoy en día son piezas claves de la identidad arquitectónica uruguaya de enorme valor histórico, patrimonial y estético".

Sobre el Riviera

El Hotel Riviera tiene las características propias del Art Decó: líneas matizadas por suaves curvas en balcones, pretiles y barandas, un marcado empleo de motivos decorativos geométricos, alcanzando al mobiliario y a la ornamentación.

"Actualmente, se encuentra hace varios años en abandono y deterioro de su arquitectura. Exteriormente, aunque la estructura parece conservarse, los revoques se han desprendido en ciertos lugares vulnerables como debajo de balcones y aleros, como encuentros con aberturas", cuenta el arquitecto.

Las aberturas metálicas de la planta principal muestran su deterioro a través del óxido por el paso del tiempo y el ataque constante marítimo. Esta corrosión decolora la pintura rosa de las paredes exteriores.

En las plantas superiores,"las ventanas de madera, completamente deterioradas por su falta de protección ante la humedad y la falta de muchos vidrios en ellas, producen un efecto desolador y espeluznante en el edificio".
En las terrazas superiores, se observa la acumulación de escombro y basura. Los cortinados del salón de fiestas, junto con ciertas aberturas tapeadas, demuestran el abandono del edificio.

"La pintura, aunque conserva en su conjunto el tono rosa claro tan llamativo, con detalles verdes en los bordes de balcones, aberturas y pretiles, necesita mantenimiento", explica el arquitecto.

El Hotel Bristol recibía fundamentalmente turistas argentinos, al tratarse de un punto ideal frente a la rambla de Carrasco. En 1991, se remodeló utilizando solamente la parte del salón de fiestas, para terminar como lugar de los clásicos almuerzos de ADM.

"Hace ya unos cuantos años se encuentra cerrado, en constante y continuo deterioro por la erosión del salitre marino, afectando su fachada como su minuciosa decoración", concluye Erro.