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Delgado: “Uruguay durante mucho tiempo se acostumbró a barrer debajo de la alfombra"

El secretario de Presidencia habló del presente del Covid-19, la ayuda al turismo, las marchas atrás y la política exterior.

29.10.2020 09:39

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2020-10-29T09:39:00
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Por César Bianchi

Fotos: Juan Manuel López


El secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, tiene una obsesión: la pandemia. Y se nota no sólo en su discurso, sino en algunos gestos: saluda al periodista con el puño, se sienta a tres metros de distancia, y tiene el tapabocas cerca para mostrarlo en cuanto puede. No es para menos. Si el Covid-19 ha condicionado a la sociedad uruguaya toda (al mundo, bah), también ha condicionado a un gobierno al que no le dejó ni sentarse en el sillón del poder con comodidad.

Delgado, mano derecha y hombre de confianza del presidente Luis Lacalle Pou, explicó en esta charla en su oficina del piso 11 de Torre Ejecutiva los planes del gobierno para subvencionar al tan golpeado sector turístico y lo celoso que será para fiscalizar y multar a los desobedientes que no cumplan protocolos y violen cuarentenas.

También se expresó respecto al cese del jefe de Policía capitalino, Erode Ruiz, y habló de las repetidas "marchas atrás" del Ejecutivo, que a su juicio "tampoco han sido tantas". "Prefiero siempre un gobierno con humildad que asuma cuando se equivoca, que uno con soberbia que cuando sabe que está equivocado le da para adelante para no dar el brazo a torcer", dijo. Y acotó la frase del título de esta entrevista: "Uruguay durante mucho tiempo se acostumbró a barrer debajo de la alfombra".

Mano a mano con el gobernante más cercano al presidente.

-Ha dicho en los últimos días que el tema más importante, el que le quita el sueño al gobierno, es controlar la pandemia. Ahora, retomando la metáfora futbolera del científico Rafael Radi, veníamos dominando el partido en la altura de La Paz, íbamos 0 a 0, y hasta habíamos pasado a ganar. Y algunos festejaban con anticipación, antes que el partido terminara. Pero Bolivia nos hizo un gol o dos en los últimos con el repunte de los casos y los últimos brotes. ¿Cómo va el partido?

-Yo no estoy de acuerdo con que Bolivia nos haya hecho goles. Si Bolivia te hace dos goles en La Paz es porque te ganó el partido. Yo creo que hay alargue, porque esto tenemos que verlo en el contexto mundial. Se vino una segunda ola de rebrote de coronavirus en el mundo, un rebrote muy virulento, producto incluso del verano. 465.000 infectados por día en el mundo, 7.000 muertos por día, con récord en los países vecinos, y hay que ver a Uruguay en el contexto mundial, hago hincapié en eso para que la gente lo valore y se cuide. La conducta individual de cada uno condiciona la salud de todos. Pero tenemos que valorar el uso de la libertad responsable porque tenemos 400 casos activos (407, 410, depende), subimos un poquitito, pero también es verdad que aumentamos la cantidad de tests por día (hoy andamos entre 3.000 y 3.500 por día), somos de los países que tienen mayor cantidad de tests cada 100.000 habitantes, con una economía prácticamente toda abierta -excepto el turismo, el transporte de turismo y las fiestas-, con algunos indicadores leves de recuperación de economía, de actividad y de empleo. Eso tenemos que valorarlo y ponerlo en contexto.

Yo pongo el ejemplo de Costa Rica (los organismos internacionales siempre nos comparan con Costa Rica): más o menos tuvimos la misma fecha de ingreso del coronavirus, y al 1° de junio, Uruguay había tenido desde que empezó la pandemia 800 y pico de infectados y Costa Rica 1.050, al 12 de setiembre ellos tenían 54.000 y Uruguay 1.790. Quiero decir, hay procesos que están ahí, que están latentes, que solo falta que te dejes de cuidar. Si te dejás de cuidar, el virus avanza, el virus contagia y el virus, eventualmente, mata. Estamos en un mundo condicionado por la pandemia, en un país condicionado por la pandemia, en una nueva normalidad donde el principal antídoto a eso es el tapabocas (el secretario de Presidencia se levanta de su asiento y va a buscar el tapabocas a su escritorio, para la fotografía), el paraguas contra el coronavirus es el tapabocas, distanciamiento, alcohol en gel, y cuidarse. Y cuidarse.

Yo sé que hay una fatiga, Radi la define muy bien como "fatiga del coronavirus". La gente se fatiga de estar siempre en guardia, cuidándose, pero la verdad no tenemos más remedio. Vivimos en una sociedad, en un mundo y un país, condicionados por el coronavirus. Es esto o ver lo que está pasando en otros países del mundo.

-En España y Alemania ahora hay toque de queda, en Francia se llamó a un confinamiento nacional de un mes, en Italia hubo manifestaciones y disturbios como protestas por el endurecimiento de las restricciones. En la mayoría de los países europeos hubo marcha atrás con las medidas aperturistas, y acá hemos abierto las perillas de tal forma que la economía está totalmente abierta. ¿No habrá que dar marcha atrás para mejorar la situación sanitaria?

-Y te sumo: Noruega, Islandia pasó de verde a rojo en pocos días... ¡Islandia! Y acá la estrategia de contención del virus funcionó. Tenemos una pandemia administrada, con una economía abierta. Eso lo tenemos que cuidar como un tesoro. El presidente ha dicho: "Para adelante todo lo posible, para atrás todo lo necesario". Cuando tuvimos que dar un poco marcha atrás en la ciudad de Rivera, lo hicimos (la esencialidad en las clases, por ejemplo), ahí en una ciudad binacional, con 20.000 personas que viven de un lado y trabajan del otro, sumale contención, control y clausura de locales, postergación de cirugías, anillo sanitario en Rivera, todo eso es marcha atrás en Rivera para, durante 15 días, contener un pequeño avance de los contagiados teniendo claro una cosa: acá no hay un virus descontrolado, porque el descontrol implicaría no haber seguido el hilo epidemiológico y acá siempre se pudo seguir el hilo epidemiológico que nos permitió encapsular el virus a raíz de identificar y cuarentenar a los contactos.

-¿No hemos sabido valorar lo suficiente tener la economía tan abierta?

-Esto es como la libertad: la valorás cuando no la tenés. Si los uruguayos dejan de cuidarse y dejan de usar responsablemente la libertad, y el gobierno no es responsable en pasos cortos, seguros y evaluados, y mañana llegamos a estar en una situación de pandemia descontrolada, que haya que ir mucho más para atrás de lo que estamos, ahí vamos a valorar lo que perdimos. Recién ahí. Y va a ser tarde, porque volver a este status cuesta muchísimo. La única ventaja que tenemos es que estamos viendo la película un poquito después: ya vimos, cuando había empezado el coronavirus, lo que había pasado en España, en Italia, por eso las medidas que se tomaron fueron muy drásticas al principio. Recordemos: un millón de niños y adolescentes fuera del sistema educativo, lugares cerrados, nada de aglomeraciones, suspensión de conciertos, fiestas, shoppings, todo, fueron medidas muy drásticas con los primeros cuatro casos, pero nos permitió controlar la morbilidad del virus, que es muy exponencial al principio.

-¿Cuáles son las sanciones para quienes incumplan la cuarentena, eludan el protocolo? ¿Se puede llegar a exigir alguna responsabilidad penal?

-Los que eludan el protocolo e incumplan la cuarentena -sobre todo los que ingresan al país, verdad-, tenés en el marco de la Policía Sanitaria, la ley 9.202, ley orgánica de Salud Pública, que prevé sanciones de multa y clausura previstas en los artículos 8 y 9 de esa ley 9.202. Y entre otras cosas, el MSP y las intendencias tienen potestad (por eso estamos coordinando con los intendentes) de clausurar, de intimar, de multas entre 30 y 1.000 UR, esto es 37.000 y 1.300.000 pesos. Y eventualmente, el pase a la Fiscalía. Nosotros hablamos con el fiscal de Corte (Jorge Díaz) y decidimos invitar a los comités coordinadores de emergencia a la fiscalía de cada departamento, porque la Policía, la Fiscalía y el MSP están actuando coordinadamente.


"Si te dejás de cuidar, el virus avanza, el virus contagia y el virus, eventualmente, mata. Estamos en un mundo condicionado por la pandemia, en una nueva normalidad donde el principal antídoto a eso es el tapabocas".

Hay dos artículos del Código Penal -el 224 y el 239- que te habilita incluso a formalizar. Ya hay varias personas formalizadas. El 224 dice: "El que mediante violación a las disposiciones sanitarias dictadas y publicadas por la autoridad competente para impedir la introducción o propagación en el territorio nacional de enfermedades epidémicas o contagiosas de cualquier naturaleza, o causare daño a Al salud humana o animal será castigado con tres a 24 meses de prisión. Será circunstancia agravante y especial de este delito si el hecho resultare un grave perjuicio a la economía nacional". Ese es uno de los artículos.

-¿Qué se le va a exigir a los turistas extranjeros que tienen residencia en Uruguay?

Las fronteras están cerradas. Lo que hay es ingreso de uruguayos o extranjeros residentes en el país. Así será la temporada, se verá si habrá alguna excepción adicional. Hay excepciones a los uruguayos o residentes, por ejemplo, camioneros. Es decir, gente que entra por motivo de trabajo por menos de cinco días. A ellos se les exige un test PCR (que dé negativo, obvio) con menos de 72 horas de realizado por un laboratorio avalado por Uruguay, una declaración jurada sanitaria donde están los artículos del Código Penal, se le miden los síntomas, que tenga la app CoronavirusUy, tendrá que dar la trazabilidad de cuál será su ruta. Y a los que vienen por más de cinco días, tienen que mostrar el test PCR en la frontera, se tienen que pagar el hisopado, tienen que ir a cuarentena por siete días y decir dónde van a estar, porque se los va a controlar, en una coordinación que tienen Migraciones, Intendencia, la Policía y el MSP. A los siete días se le hace otro hisopado, y si da negativo, quedan liberados.

-¿Qué estrategia se está usando para controlar la situación en la frontera de Rivera con Santana do Livramento?

-Ese es uno de los temas más complejos, porque de todas las fronteras es la ciudad más binacional. Es imposible vallar la ciudad. Se aumentó la capacidad de epidemiólogos en Rivera, están haciendo controles con la Intendencia y el Ejército, se generó un anillo sanitario para ocho puestos de frontera que salen de la ciudad de Rivera porque el problema está en la ciudad. Como hay brotes en 10 centros educativos se suspendió la presencialidad de las clases en la capital departamental por 15 días, y se está controlando el comercio, que cumplan el protocolo. A los que no cumplan, se los sanciona y se los clausura.

-¿No hubiera sido conveniente cerrar los free-shops?

-A los free-shops se los está controlando mucho. Hay muchos que están cerrados y hay otros que cumplen con los protocolos. El problema más grande de los que vienen no son los free-shops, hay otro problema: el comercio informal en la línea divisoria. Habrá un control muy estricto de Salud Pública con la Intendencia y la Policía.

-El presidente anunció en conferencia de prensa que las fronteras estarán cerradas durante el verano, lo cual es una pésima noticia para el turismo. ¿Tienen estimadas las pérdidas para el país por concepto de turismo?

-Hay un turismo emisivo, que es el turismo de uruguayos que viajan al exterior (se calcula unos 1.200 millones de dólares por año), y este año no se dio, porque nadie viajó. Entonces calculamos que parte de eso se va a gastar en Uruguay, parte de ese dinero se volcaría en el turismo interno. Las pérdidas no están estimadas, o por lo menos, yo no las tengo. Capaz que Germán (Cardoso, ministro de Turismo) las tiene. El turismo interno capaz que da un piso de 40%, una cosa así. También es verdad que todos tenemos que adaptarnos a una temporada condicionada, en el tema precios también.

-El turismo pide incentivos de forma urgente. El vicepresidente de la Cámara de Turismo, Carlos Pera, dijo en Doble Click de Del Sol FM: "Si no hay una gran ayuda económica el sector turístico puede desaparecer". ¿Qué medidas se pueden anunciar?

-Nosotros vamos a generar algunas medidas de soporte en una temporada que no es la temporada ideal, es la temporada posible. Por encima de la temporada hay un tema de salud, donde los países limítrofes, de donde viene la mayoría de los turistas, tienen focos muy importantes. Por parte del Ministerio de Turismo se van a anunciar a la brevedad algunas medidas. Hay algunos proyectos de ley que están en el Parlamento de exoneración de aportes patronales, pero se anunciarán medidas de apoyo al sector turístico, al transporte de turismo, al sector gastronómico, que son las actividades que pasaron de 100 a casi 0.


"Lo de Rivera es complejo, porque de todas las fronteras es la ciudad más binacional. Es imposible vallar la ciudad. Se aumentó la capacidad de epidemiólogos, están haciendo controles con la Intendencia y el Ejército, se generó un anillo sanitario para 8 puestos de frontera".

Y lo del riesgo a que "desaparezca" el sector turístico, no creo que sea tan así. Lo que quisimos fue que antes de que finalice octubre, que los operadores turísticos sepan (más allá de algunas medidas que ya se están instrumentando), qué medidas para el empleo turístico y para el operador turístico se van a tomar. Habrá apoyo a un sector que va a sufrir en lo que será una temporada condicionada.

-Argentina invitó a los uruguayos y a turistas de otros países a visitar su país, un país que va perdiendo por goleada el partido contra el Covid-19, para continuar la analogía futbolera. ¿Qué opina de esta medida del gobierno argentino?

-Me cuesta opinar de una medida de un gobierno de otro país, que todavía no está instrumentada, además. Lo que puedo decir es que cada uruguayo que vaya a Argentina tiene que hacerse un hisopado en la entrada a su costo, tiene que hacer cuarentena con declaración jurada sanitaria, le van a controlar la cuarentena, a los siete días tiene que hacerse otro hisopado a su costo para quedar liberado, y si no cumple la cuarentena va a tener consecuencias económicas y penales. Voy a hablar en términos personales: es demasiado riesgo para una persona y su familia ir por un par de championes y un vaquero. Yo no lo haría.

-¿Y el empleo? ¿Cómo han afectado las medidas del seguro de paro parcial y otras medidas del Ministerio de Trabajo en el empleo de los uruguayos?

-Cuando asumimos el gobierno había un 10,5% de desempleo (172.000 personas sin trabajo), había un 5% de déficit fiscal y 48.000 personas en seguro de desempleo. Trece días después vino el coronavirus, este tsunami que atravesó todas las actividades, y logramos mantener las perillas de la salud por encima del cuidado de la gente, con las medidas que se tomaron y la gente comprometida, con las perillas económicas lo más abiertas posibles. Controladas, protocolizadas, pero abiertas. Eso generó un pico de desempleo, donde nosotros lo que hicimos, además, fue tratar que los sectores que estaban frágiles darle asistencia económica con subsidios, tarjetas, canastas para los sectores vulnerables, y con los que estaban trabajando lo que hicimos fue generar un seguro de desempleo parcial y flexibilizar las condiciones de acceso a ese seguro de desempleo. Eso funcionó positivamente porque en abril y mayo hubo 200.000 uruguayos en seguro de desempleo, y hoy estamos por debajo de los 100.000.

Viene cayendo esa cifra, y además hubo un incentivo económico a las empresas que contrataban o recontrataban a personas en seguro de desempleo. De esos 98.000 que hay hoy en seguro de desempleo hay 30.000 que son seguro de desempleo parcial, por lo cual no perdieron el vínculo laboral, y de los que dejaron el seguro de desempleo, el 90% recuperó su trabajo. Entonces, la economía que Azucena (Arbeleche, ministra de Economía) había pronosticado una V que en un momento tocaba el piso y tenía un efecto rebote, hoy es un V asimétrica, tocamos el piso y empezamos a crecer de a poquito. Hay algunos indicadores: aumento de recaudación, aumento de venta de combustibles, aumento de venta de autos. Incipiente, pero empieza la recuperación.

-Le cambio de tema: ¿Por qué se dio el cese del jefe de Policía de Montevideo, Erode Ruiz? ¿Fue a raíz de que su comunicación con Gustavo Leal, el ex jerarca del MI del gobierno anterior?

-Es una pregunta para el ministro del Interior (Jorge Larrañaga), el presidente fue informado. Fue una decisión del ministro del Interior y el presidente fue informado. Creo que había algunas desavenencias, y en esto es un tema de confianza. Con los jefes de Policía, son temas muy sensibles, donde el jerarca tiene que tener mucha confianza en sus subordinados, sobre todo cuando son jefes de Policía. Ahí se había perdido la confianza, yo creo que es parte de la causa. Tengo en cuenta que Erode Ruiz tiene una trayectoria policial muy importante.


"Lo del riesgo a que desaparezca el sector turístico, no es tan así. Antes de que finalice octubre los operadores turísticos sabrán qué medidas habrá para el empleo turístico y para el operador turístico. Habrá apoyo para encarar una temporada condicionada".

Es un tema donde, además, en el gobierno se generó mucho crédito, mucha expectativa. Gran parte de la decisión de la gente de querer cambiar en noviembre fue, entre otros motivos, por la inseguridad. Tenían 10 años con la misma gente: (Eduardo) Bonomi, (Jorge) Vázquez, y nosotros fuimos muy generosos, tratamos de buscar políticas de común acuerdo acá en Torre Ejecutiva, que después el Frente Amplio (FA) no cumplió. Creo que el FA en materia de seguridad fracasó, y se nota un cambio de actitud diferente en el Ministerio del Interior, de la Policía, del respeto a la Policía. Se le dio armamento, se le dio instrucción, se van a llenar vacantes, sino que además, en la propia Ley de Urgente Consideración (LUC) por la legítima defensa policial, por lo de no poder insultar a la Policía, se va a restablecer el prestigio de la Policía como institución que tiene que cuidar a la gente.

-Le pido una reflexión acerca de dos grandes leyes -leyes ómnibus, podríamos decir- que son el buque insignia del primer año del gobierno. Hablo de la LUC y la Ley de Presupuesto que ahora pasó al Senado. ¿Qué les deja estas leyes al Ejecutivo?

-Ambas fueron compromisos de la campaña electoral. La LUC es una ley justa, popular, necesaria. Tuvimos una cantidad de temas vinculados a la eficiencia del Estado, donde tomamos el timón hacia donde queríamos direccionar el Estado en una cantidad de áreas: en la causal de ocupación en lugares de trabajo (privados, porque públicos ya estaba), el derecho a poder trabajar para los no huelguistas, la legítima defensa presunta, desde la posibilidad de un sistema de alquileres mucho más dinámico, la creación de una Agencia de Monitoreo, la creación del Ministerio de Ambiente. Hay una cantidad de medidas muy populares de la ley.

-El Frente Amplio y el Pit-CNT impulsarán un referéndum contra la LUC...

-Sí, me enteré ahora, no sé sobre qué artículos. Sé que el gobierno está orgulloso de la ley. Es parte de lo que prometió en campaña electoral. Cumplimos con el Compromiso por el País, el acuerdo de la coalición de gobierno, la ley la votó la coalición y el gobierno va a defender la ley.

Y la Ley de Presupuesto es una ley que no aumenta el gasto. Es más, lo que hace es generar algunos ahorros, donde topea la ejecución al 80% de la de 2019, y redistribuye diferente. En remuneraciones, acá en Presidencia bajaron 62% los adscriptos, por ejemplo. Es un presupuesto quinquenal muy realista, condicionado por la pandemia. Quizás haya oportunidades de recalcular algunas cosas en función de una variable que hoy no tenemos: cuánto dura la pandemia hasta que haya una vacuna, y el tema de la reactivación económica plena. Seguramente las rendiciones de cuenta siguientes sean oportunidades de rever algunas cosas.

-Hace algunas semanas salió la noticia de un decreto que pretendía crear un registro por el cual cada coche debía ser manejado por su propietario. Usted salió a explicar que ese error había sido subsanado, se dio marcha atrás y se dejó sin efecto. Ahora, desde el FA se señala que se ha hecho costumbre la marcha atrás en el gobierno: anunciar algo, y tras las críticas en la opinión pública, se da marcha atrás y se corrige. Recuerdo varios casos en los que se operó igual: Por ejemplo, la colocación de la placa con el nombre de Víctor Castiglioni en el Ministerio del Interior, pasó también con los peajes en el anillo perimetral, y estoy dejando afuera las marcha atrás en el combate a la pandemia. ¿No se ha tornado en recurrente la marcha atrás cuando el costo político de una medida es demasiado alto?

-Yo prefiero siempre un gobierno con humildad que asuma cuando se equivoca, que a uno con soberbia que cuando sabe que está equivocado le da para adelante para no dar el brazo a torcer. Prefiero que cuando te equivocás -que pasa, porque somos humanos todos- reconocerlo, asumirlo y corregirlo, que tener esa soberbia medio imperial de decir: "Acá mando yo, y aunque me equivoco, sigo para adelante porque soy el que toma las decisiones".

Lo del decreto para los permisarios de conducir un vehículo parece ridículo... ¡Es ridículo! No lo de la aptitud vehicular, que está bien, pero sí lo del permisario. ¿Tenés que registrar a quién le prestás el auto y a quién no? Es ridículo, no resiste el menor análisis de lógica política. Se hizo ese decreto, pasó por el Ministerio de Transporte, pasó por Jurídica de acá (Presidencia) y obviamente hubo un error. Te digo más, antes que saliera públicamente la noticia (un domingo o un lunes), el viernes ya estaba Jurídica de Presidencia redactando un nuevo decreto, que anulaba este.


"El cese de Erode Ruiz fue una decisión del ministro del Interior y el presidente fue informado. Gran parte de la decisión de la gente de querer cambiar en noviembre fue, entre otros motivos, por la inseguridad. El FA en materia de seguridad fracasó, y se nota un cambio de actitud".

Pero tampoco metemos marcha atrás todos los días. Si pasa alguna cosa, en la cual te equivocaste, es sano reconocerlo, y hay que tener una dosis de humildad importante. Uruguay durante mucho tiempo se acostumbró a barrer debajo de la alfombra.

-El Movimiento Al Socialismo de Evo Morales vuelve al poder en Bolivia, Chile votó la legislación de una nueva Constitución rompiendo cadenas con la pinochetista, Brasil con Bolsonaro, Argentina con un Alberto Fernández con escasa comunicación con el presidente Lacalle Pou. ¿Hacia dónde va la política exterior del Uruguay? ¿Con qué países sienten más afinidad?

-Este gobierno se maneja con mucho pragmatismo. Por eso Luis (Lacalle Pou) habló con el presidente de Estados Unidos y con el de China, y con la presidenta de la Unión Europea, a ver si en este semestre se puede avanzar en la firma de un acuerdo que hace 20 años se está negociando, que es el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. Nosotros queremos un Mercosur que pueda trabajar a dos velocidades, porque no todo el mundo tiene la misma voluntad de abrirse en el mundo y la misma velocidad para hacerlo.

La idea que tenemos es ser muy pragmáticos en dos objetivos, más allá de los formatos comerciales, es dejar de pagar 320 o 350 millones de dólares en aranceles que pagamos por los productos que exportamos. Y sobre todo cinchar por la exportación al Uruguay, somos un país agroexportador, también en tecnología. Tratar de cinchar toda una cadena de empleo hacia atrás. La contracara de eso es la captación de inversiones. Y la verdad, el tratamiento que el Uruguay (el gobierno y la sociedad uruguaya) le dio al coronavirus lo puso al país en la agenda del mundo. Por eso insisto en que la gente asuma esto como un activo propio. No solo poder trabajar con libertad y poder tener esta economía abierta si nos cuidamos, sino que además, pensando un poco más lejos, podemos transformar en esto en una oportunidad de captación de inversiones y de comercio, que lo que hace es generar empleo.

-Uno de los fundadores del Mercosur fue Luis Lacalle Herrera, el padre del presidente actual. ¿Es viable el Mercosur tal como está?

-Hay un tema vinculado a la pandemia que impide muchas veces plantear los temas como hay que plantearlos, que son intransferibles a las relaciones personales, fundamentalmente a través de los presidentes y los cancilleres. No es lo mismo para avanzar en las relaciones diplomáticas o discutir sobre las velocidades en los acuerdos, no es lo mismo todo eso por zoom que en una reunión mano a mano. El que fundó Lacalle Herrera era otro Mercosur, que no se terminó de formar del todo. Hoy es un Mercosur con realidades muy diferentes, y la pandemia quizás agudizó ese proceso.

-La marcha de este gobierno, ¿es feliz?


"Prefiero siempre un gobierno con humildad que asuma cuando se equivoca, que a uno con soberbia que cuando sabe que está equivocado le da para adelante para no dar el brazo a torcer. Uruguay durante mucho tiempo se acostumbró a barrer debajo de la alfombra".

-Me gustaría que no estuviera la pandemia y yo podría contestarte de otra forma... Es un gobierno que siente sobre la mochila el peso y la responsabilidad de tener que administrar la situación de riesgo sanitario de un virus que contagia y que puede llegar a matar. Podés no controlarlo si no hacés lo que tenés que hacer. Tenés que esforzarte para que la gente entienda ese proceso, ser transparente con la información siempre, y a su vez, tener la economía funcionando. Todos esos equilibrios te meten sobre la espalda una mochila enorme, que ni en el peor sueño antes del 1° de marzo lo podíamos imaginar.

Yo creo que es un gobierno responsable, lo veo con optimismo. Esto en un momento va a pasar, hoy Uruguay está en la agenda del mundo, ya estaba por seguridad jurídica, calidad democrática, ahora le agrega el comportamiento ante la pandemia. Como gobierno, yo estoy muy orgulloso de la actitud de los uruguayos.

Por César Bianchi