Un tribunal de la Justicia de Honduras declaró este lunes culpable del asesinato de la emblemática ambientalista Berta Cáceres, al expresidente de Desarrollos Energéticos SA y exmilitar David Castillo.

Cáceres fue una líder indígena lenca, feminista y activista del medio ambiente en Honduras.

Cofundó la Organización del pueblo indígena Lenca (Copinh) con el fin de luchar por los derechos de los lencas y ganó el premio Medioambiental Goldman -uno de los mayores reconocimientos para activistas del medio ambiente en el mundo-. Fue asesinada el 2 de marzo de 2016 en su casa de varios disparos.

Castillo, por su parte, fue señalado por la fiscalía, por la familia de Cáceres y por Copinh como el responsable intelectual del crimen.

En diciembre del 2019 fueron sentenciados a 50 años de cárcel cuatro hombres que entraron a la vivienda de la ambientalista y la mataron a tiros. Otros tres hombres que los contrataron fueron sentenciados a 30 años de prisión.

"Hay pruebas contundentes contra David Castillo y tiene que ser condenado", dijo a la AFP Berta Zúniga, hija de la ambientalista, cuando comenzó el juicio oral y público el pasado 4 de junio.

Castillo fue arrestado en marzo del 2018 como supuesto autor intelectual del asesinato de la coordinadora del Copinh, ejecutada la media noche del 2 de marzo del 2016 en la comunidad de La Esperanza (oeste).

El tribunal concluyó que la firma DESA mandó a matar a Cáceres por oponerse con manifestaciones indígenas a la construcción de una hidroeléctrica en el río Gualcarque, en territorio lenca.

"Como presidente de DESA, David Castillo contrató a Douglas Bustillo, quien contrató a los sicarios" que ejecutaron el crimen, añadió Zúniga. "Hay pruebas de las comunicaciones de que Castillo contrató a Bustillo y este a los sicarios", agregó.

Zúñiga, nueva coordinadora del Copinh, aseguró que después de Castillo tienen que ser enjuiciados también como autores intelectuales los socios de DESA, prominentes banqueros reconocidos en el país.

"En el juicio se probarán los ataques y agresiones sistemáticas en contra de Berta Cáceres, la comunidad lenca y el Copinh como represalia a su labor en la reivindicación de los derechos" de los indígenas, señaló el Copinh en un comunicado en junio.

En base a AFP