A Alex Fabián Cardozo lo conoce poca gente, pero muchos —precisamente 60.100, según sus seguidores de Instagram— sí saben quién es Matatan Ruan, un vendedor de perfumes árabes que ha incursionado en el último tiempo en la música.

Cardozo fue noticia esta semana porque la Dirección Nacional de Aduanas comenzó a investigarlo por una denuncia por contrabando, que llegó al organismo a través de un reclamo formal anónimo.

El hombre contó en un video de Instagram que se había enterado de la investigación en su contra y, según expresó, buscó dejar constancia porque estaba seguro de que las autoridades no encontrarían nada irregular en su casa.

Según Cardozo, el reclamo formal ya estaba en el Ministerio Público, a través de la dependencia de Delitos Económicos, cuya titular es Sandra Fleitas. Hasta el momento, Matatan Ruan no ha sido notificado formalmente de que está siendo investigado por las autoridades judiciales.

Sin embargo, en Aduanas es un hecho que han avanzado sobre algunos elementos que llegaron a la dirección a través de la denuncia anónima hecha hace algunos meses. En el video que publicó, Cardozo aseguraba que también lo indagaban por posesión de arma ilícita y tenencia de drogas, algo que motivaría un allanamiento a su casa, que hasta el momento no se ha concretado.

Pese a que la denuncia no ha tenido mayores avances —al menos que se hayan comunicado formalmente—, Cardozo contrató un abogado y así lo mostró en redes sociales. El defensor es conocido como el “abogado del diablo”, quien tiene un perfil alto en TikTok, sobre todo porque se especializa en la defensa de reclusos.

Según supo Montevideo Portal, en base a fuentes policiales, actualmente Cardozo no está requerido ni tiene ninguna causa abierta en su contra. Sin embargo, posee un antecedente penal por lesiones personales, pena que ya cumplió en su momento y antes de tener un perfil público en redes sociales.

Sí posee varias indagatorias, entre ellas por contrabando, pero que nunca prosperaron a nivel penal ni en Aduanas. En redes sociales, el hombre aseguró que compra artículos que ingresan legalmente a Uruguay y que pagan impuestos, para luego venderlos a precios que le permiten generar una ganancia.