Dos aviones de pasajeros que circulaban en sentidos opuestos por la misma ruta aérea y a 36.000 pies de altura debieron realizar maniobras de emergencia para evitar una posible colisión sobre el océano Atlántico.
El incidente ocurrió el pasado 10 de julio e involucró a un Airbus A321XLR de Iberia, que viajaba desde Recife hacia Madrid, y un Boeing 787-9 de Air Europa que cubría el trayecto entre la capital española y San Pablo. Ambos habían sido autorizados a mantener el mismo nivel de vuelo.
La situación fue advertida por el excomandante de TAP José Correia Guedes, quien calificó lo ocurrido como un “fallo monumental” y sostuvo que las autoridades españolas deberán determinar cómo las aeronaves terminaron en la misma aerovía, a igual altitud y en direcciones contrarias.
Cuando los aviones comenzaron a aproximarse, se activó el TCAS, el sistema anticolisión instalado a bordo que detecta otras aeronaves cercanas y emite instrucciones coordinadas para separar sus trayectorias.
El dispositivo ordenó al Boeing de Air Europa ascender, mientras indicó al Airbus de Iberia que descendiera. Las tripulaciones respondieron de inmediato y lograron recuperar una separación segura en cuestión de segundos.
El A321XLR bajó unos 500 pies, mientras que el Boeing subió aproximadamente 400 pies. Los dos vuelos continuaron posteriormente hacia sus destinos y aterrizaron sin otros inconvenientes.
Las causas del incidente todavía no fueron aclaradas públicamente. El episodio será investigado para determinar por qué ambos aviones recibieron autorización para circular a la misma altura en sentidos opuestos.