El nuevo presidente Yamandú Orsi tuvo este sábado 1° de marzo su estreno como jefe de Estado, en una jornada con distintas ceremonias, dos discursos, varias emociones y otro tanto de protocolo.

La primera aparición pública de la jornada de Orsi fue sobre el mediodía, en la puerta de su casa en Salinas, Canelones. Allí había varios vecinos y también militantes, que se habían arrimado hasta el lugar para saludarlo a pocos minutos de ser investido como jefe de Estado.

“Es un montón de emociones juntas, y mucha responsabilidad”, dijo Orsi sobre su sensación de ese momento, al tiempo que agradeció a los vecinos de lo que definió como “un barrio divino”.

Luego, Orsi salió desde la costa canaria rumbo al Palacio Legislativo.

La llegada al palacio legislativo

Orsi, todavía antes de asumir, arribó al Palacio Legislativo sobre las 14:00. Allí lo esperaba la vicepresidenta Carolina Cosse. Luego de darse un abrazo, subieron las escalinatas del ingreso al Parlamento que da a la avenida del Libertador.

 Allí los esperaban una comisión de legisladores de todos los partidos, que los recibió.

Después ingresaron ovacionados a la Cámara de Representantes, donde sesionaba la Asamblea General.

Tras la recepción, fue el momento de la investidura como presidente, acto del que fue encargado el hasta el momento senador Alejandro Sánchez, ahora ya en funciones como secretario de la Presidencia.

El primer discurso

Tras ser investido ante la Asamblea General, Orsi dio su primer discurso como presidente. también envió señales de diálogo a la oposición política. En su oratoria de 25 minutos, trazó los principales lineamientos y compromisos que pretende darle a su gestión.

Desde las reglas que seguirá para el manejo de la economía, la lucha contra la delincuencia, las políticas para combatir la pobreza y la búsqueda de los desparecidos en dictadura, el nuevo presidente realizó un conjunto de compromisos, al tiempo que también envió señales de diálogo para la oposición política.

También en ese discurso, el presidente buscó de alguna manera darle un marco teórico a la forma en que ejercerá desde el Poder Ejecutivo.

Uno de los temas que buscó definir el presidente es el concepto de libertad, en un momento donde el abordaje de la idea es foco de debate entre líderes de la región.

“Sobrevuela un concepto de libertad ultra individualista que predica el predominio del más fuerte. Nunca será esta nuestra noción de libertad. La libertad individual en la que creemos es en clave de convivencia e igualdad de oportunidades en los aspectos esenciales de la vida”, dijo Orsi al respecto.

“Hay mucho para hacer, hay mucho trabajo, sin duda. Lo tenemos que hacer con la cabeza y el corazón siempre puestos en los que más lo necesitan”, enfatizó el presidente, y concluyó su discurso con un llamado a “celebrar la democracia”.

Después, el binomio presidencial fue al Palacio Estévez. Allí, desde el balcón del icónico edificio, saludaron a los militantes frenteamplistas que estaban eufóricos en plaza Independencia.

El presidente subió acompañado de su esposa, Laura Alonsopérez, y sus hijos, Victorio y Lucía. La nueva primera dama se mostró emocionada al salir y ver la cantidad de gente en la calle.

En el Palacio Estévez, Orsi acompañado del canciller Mario Lubetkin saludó a las distintas delegaciones extranjeras que llegaron al país para el traspaso de mando.

La vuelta a la plaza y el cierre con una cena

Sobre las 19:45, Orsi y Cosse regresaron a la plaza Independencia para disfrutar del espectáculo artístico que se llevó adelante. Uno de los momentos más celebrados entre los números artísticos fue cuando se entonó “A don José”.

Después de esto, el presidente y la vice subieron al escenario para saludar a los artistas.

La jornada del presidente finalizará con una cena en el hotel Radisson Victoria Plaza, una instancia que compartirá con las delegaciones extranjeras que llegaron para el traspaso de mando.