Nicaragua vivió en 2018 las mayores protestas contra el Gobierno de Ortega y el presidente sostiene que la "amnistía" concedida por los supuestos delitos cometidos entonces no será una carta blanca. "Ya no habrá más amnistía", sentenció el mandatario en su discurso público, según el diario 'La Prensa'.

"El pueblo pedirá cuentas en el marco de las leyes, en el marco de las regulaciones que tiene el Estado nicaragüense", añadió, un día después de instar al poder judicial a redactar una reforma que introduzca las penas de cadena perpetua dentro del Código Penal nicaragüense.

Entre los delitos que quiere penalizar el Gobierno están los "crímenes de odio", término con el que Ortega suele referirse a las movilizaciones opositoras. En este sentido, alegó que este tipo de delitos "están siendo sancionados en todas partes ahora" y que el país centroamericano no tiene por qué ser una "excepción", según Radio Nicaragua.

Mensaje de Estados Unidos
El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, describió al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, como un "dictador" y lo acusó de intensificar la represión de la oposición política y de los medios independientes, evidencia en su opinión de que "ha perdido la legitimidad".

"A pesar del llamamiento de la comunidad internacional a elecciones libres y justas, Daniel Ortega redobla la represión y se niega a honrar las aspiraciones democráticas del pueblo nicaragüense", lamentó el jefe de la diplomacia estadounidense en un comunicado.

Pompeo aseguró que la intensificación de los ataques contra la disidencia demuestran que Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, "solo están interesados en prolongar su gobierno". En este sentido, considera que "Ortega se ha convertido en el dictador contra el cual luchó hace tanto tiempo", en alusión a Anastasio Somoza.

"Mientras Daniel Ortega arremete contra los críticos, encarcela a activistas a favor de la democracia y pisotea los Derechos Humanos, ha perdido legitimidad ante el pueblo nicaragüense y la comunidad internacional", advirtió el secretario de Estado en su nota.

Pandemia
El presidente nicaragüense justificó su reforma en la necesidad de garantizar que "las familias puedan trabajar en paz, en seguridad, y librando las batallas contra la epidemia", en el marco de un brote que también derivó en críticas contra el Gobierno por la inacción de estos últimos meses.

El Ministerio de Salud, que actualiza el balance de contagios de forma semanal, informó el martes de 143 nuevos casos en los últimos siete días, lo que eleva a 1.461 el total de infectados. La cifra de fallecidos aumentó a 147, tres más que en la semana previa.

Sin embargo, el Observatorio Ciudadano, que elabora sus recuentos a partir de fuentes independientes, sostiene que hasta el 9 de septiembre había 10.205 y 2.707 fallecimientos que podrían catalogarse como "sospechosos" de COVID-19.

Con información de Europa Press