Funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) expresaron reservas internas sobre el uso de un avión Boeing 737 Max 8 de aproximadamente 70 millones de dólares, asignado a la secretaria Kristi Noem, para operaciones de deportación.

De acuerdo con un reporte de NBC News, la aeronave —empleada también por el asesor Corey Lewandowski— cuenta con comodidades poco habituales para este tipo de misiones: dormitorio con cama tamaño queen, duchas, cocina equipada, cuatro pantallas de gran tamaño y un bar.

“Inverosímil” como avión de deportación

Según la periodista Julia Ainsley, funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) informaron a la Oficina de Administración y Presupuesto que el aparato sería utilizado tanto para vuelos de deportación como para traslados ocasionales de funcionarios del gabinete.

Sin embargo, fuentes internas citadas en el informe calificaron de “inverosímil” que una aeronave con esas características resulte adecuada para operativos de expulsión migratoria. Un funcionario involucrado en la adquisición cuestionó la designación formal del avión como herramienta para deportaciones masivas.

La discrepancia es técnica y logística: los vuelos estándar de deportación suelen transportar entre 50 y 100 detenidos, acompañados por personal médico y de seguridad, en aeronaves configuradas específicamente para ese propósito. El jet en cuestión, en cambio, tiene capacidad para 18 pasajeros en asientos ejecutivos y 14 plazas adicionales, una configuración más cercana a la aviación corporativa que a un operativo de gran escala.