El gobierno de Cuba inició la liberación de presos tras anunciar un indulto a 2.010 personas como “gesto humanitario” en el marco de la Semana Santa, en una medida que se produce en medio de presiones internacionales y recientes señales de distensión con Estados Unidos.

Las primeras excarcelaciones se registraron en la prisión de La Lima, en La Habana, donde decenas de detenidos recuperaron la libertad y se reencontraron con sus familias en escenas marcadas por la emoción.

Un gesto con contexto político

El indulto llega pocos días después de que Washington flexibilizara parcialmente el bloqueo petrolero, permitiendo la llegada de crudo desde Rusia.

Además, en marzo ya se había producido una liberación anticipada de 51 presos como señal hacia el Vaticano, actor histórico en la mediación entre ambos países.

El gobierno encabezado por Miguel Díaz-Canel no detalló los nombres de los beneficiados ni los delitos específicos, aunque indicó que se consideraron factores como:

Tipo de delito

Conducta en prisión

Estado de salud

Tiempo cumplido de condena

Quiénes quedan fuera

El indulto excluye delitos graves como:

Homicidio y asesinato

Delitos sexuales

Narcotráfico

Robos con violencia o uso de armas

Corrupción de menores

También deja fuera a reincidentes y a personas condenadas por delitos contra la autoridad.

Críticas por falta de transparencia

Organizaciones de derechos humanos han cuestionado el proceso. La ONG Justicia 11J advirtió que figuras como “desacato” o “resistencia” suelen utilizarse para criminalizar la disidencia política.

Por su parte, Cubalex señaló que no ha podido confirmar la liberación de presos políticos y criticó la falta de información oficial.

Según estas organizaciones, en Cuba habría centenares de personas detenidas por motivos políticos.

En base a AFP