La Cruz Roja internacional explicó que su filial uruguaya asistió de "inmediato" a 300 familias de Dolores con fondos que ya la organización ya tenía.
La utilización de los fondos recolectados por Cruz Roja Uruguaya para asistir a los damnificados por el tornado registrado en abril en la localidad de Dolores generó polémica luego de que voluntarios de la organización denunciaron que los fondos recaudados no habían llegado a las familias afectadas.
La presidenta de Cruz Roja Uruguaya, Mary Zapata, sostuvo que el dinero se mantiene depositado en una cuenta bancaria a la espera de que desde Dolores se presente un "proyecto" sobre cómo utilizar el dinero.
Montevideo Portal consultó a la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja sobre el caso. Su gerenta de comunicaciones para América Latina, Diana Medina, respondió que "en el primer momento de la emergencia Cruz Roja Uruguaya (CRU) tuvo acceso a fondos de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (Federación Internacional) a través del mecanismo de Fondos de Emergencia denominado DREF (por sus siglas en inglés)".
Según Medina, con esos fondos "se asistieron de inmediato a 300 familias de las más vulnerables" durante la primera etapa de la participación de Cruz Roja.
La vocera agregó que la CRU se encuentra ahora en una "segunda etapa" en la que el organismo "está analizando ampliar esta ayuda a más familias" que están siendo "identificadas" en estos momentos. Culminado ese trabajo de selección, comenzará la etapa de "implementación" de ese programa.
Medina aclaró que "esta parte de la operación se realizará con el dinero que se recaudó a nivel nacional".
La vocera para América Latina explicó que "los procedimientos que rigen sobre el dinero recaudado a nivel nacional son de entera responsabilidad de la Cruz Roja Uruguaya", por lo que la Federación Internacional no tiene injerencia en ese punto.
Medina explicó además que "los tiempos de respuesta a cualquier desastre varían acorde al contexto nacional" y que no existe una "regla general" de actuación para todos los países. De todos modos, remarcó que "la respuesta siempre está enfocada en asegurar una asistencia adecuada basada en evaluaciones de necesidades".