"Y yo no lo advertí y en eso me critico duramente", reconoció la viuda del también exmandatario Néstor Kirchner (2003-2007) en una entrevista con el portal de noticias Infobae.
En una inédita charla de dos horas, Fernández fue consultada por infinidad de temas, entre ellos el constante uso que hizo durante su mandato de la emisión de sus discursos de la cadena nacional, que la Constitución dispone para comunicar simultáneamente a través de todos los medios hechos de trascendencia.
"Me parece que la cadena nacional es un instrumento que un presidente puede y debe usar cuando la información de la gestión de gobierno es absolutamente ocultada por gran parte del aparato mediático hegemónico", señaló.
"Alguien que llegaba a su casa después de un día de trabajo y encendía el televisor y veía que la presidenta estaba enojada, crispada u ofuscada no es la mejor (imagen) para un presidente", incidió.
En su opinión, fue precisamente "por las formas" por lo que iba así a ser después "atacada y criticada".
"La gestión sobre todo en mi segunda presidencia era casi una batalla campal contra el Gobierno por los medios de comunicación", indicó, para subrayar que durante su mandato "había profundísima libertad".
"En mi Gobierno vi carteles pintados de puta, yegua y montanera (en referencia a ella). También vi que me mostraban colgada, ahorcada, y en las redes me insultaban, agraviaban y amenazaban", reprochó.
"Llegaron a decirme que era mentira que mi marido estaba muerto dentro del cajón. Cualquier cosa dijeron de mí. Eso es la libertad y la democracia. Que cualquiera pueda decir lo que quiera en tanto y en cuanto no quiera herirlo o provoque un daño patrimonial", sentenció.
En contra, criticó que ahora, con Mauricio Macri como jefe de Estado, "cuando alguien dice algo del presidente, si no le gusta le meten preso".
Fernández, que es candidata al Senado a las legislativas del próximo octubre, se refirió también a las causas por corrupción que la afectan a ella y a altos cargos de su Gobierno, en especial a quien fuera, durante todo el kirchnerismo, secretario de Obras Públicas.
José López fue detenido en junio de 2016 cuando trataba de esconder bolsas con millones de dólares en un convento.
"Es una cosa muy fuerte. Cuando vinieron a contarme no alcanzaba a comprender la escena. Me parecía brutal, grotesca y no entendía qué había pasado. Después tuve una gran indignación y gran enojo y me vino como una cosa como de tristeza, angustia", reconoció.
La expresidenta desveló que pensó "en los miles y miles de pibes" que su esposo y ella habían incorporado a la política, en "cómo se podían sentir con esa escena".
"Siempre con un corrupto hay un corruptor. Quisiera saber cuándo, quién le entregó ese dinero. Me cuesta creer que frente a fajos de dinero que se pueden identificar todavía la Justicia no haya podido determinar quién se los dio y cuándo", consideró.
Sin embargo, desligó su supuesta responsabilidad en el caso.
"Hay miles de funcionarios, ¿podría el presidente decir que sabe qué hace cada funcionario? (...) Creo que lo odié en ese momento a José López, como pocas veces he odiado en mi vida", añadió, con lágrimas en los ojos.
La política recordó que en 2015 su fuerza política perdió las elecciones frente a Macri "por muy poco".
"Es cierto que las elecciones buenas son las que se ganan pero ¿vos creés que si el Gobierno hubiera dicho todo lo que iba a hacer hubiese ganado las elecciones?", se preguntó en referencia al actual Ejecutivo.
En cuanto a si volverá a postularse a la jefatura de Estado, Fernández adelantó que si en las presidenciales de 2019 ella es "un obstáculo" para lograr la "unidad del peronismo y ganar las elecciones", ella no será "obstáculo".
Con información de EFE